Comechingones o Sanavirones

Comechingones o Sanavirones.

Durante muchos años la forma de investigar y conocer a los pueblos originarios de Córdoba se hizo teniendo en cuenta los límites geográficos que hoy conocemos, es decir, lo que está comprendido dentro de la provincia tal y como hoy la conocemos y con designaciones absolutas como Comechingón o Sanavirón (en esta zona en particular) negando la existencia de uno u otro –según el autor- e incluso se intentaba comprender las culturas antiguas como un todo encerrado en una época de tiempo determinada.

Hace miles de años los límites que hoy conocemos no existían, el clima era muy diferente y por ende, la flora y la fauna también lo eran. La única forma de conocer la historia de los pueblos más antiguos es a través de los restos arqueológicos que dejaron y que, mediante su estudio, pueden determinar ciertas similitudes entre sí para conformar regiones con una homogeneidad tal que permitan delimitar espacios en los que estas culturas se desarrollaron.

Es por esto que hablamos de los pueblos que habitaban las Sierras Centrales y que son el producto de un largo proceso de adecuación a los cambios que se fueron sucediendo en que los ajustes tenían que ver con la propia subsistencia y que desde nuestra visión actual podemos llamar evolución, la cual se vio truncada con la llegada de los españoles.

Las evidencias de los primeros seres humanos que pisaron esta tierra está asociada a la megafauna, animales que se fueron extinguiendo progresivamente hasta hace aproximadamente 9000 años. Eran animales de gran porte, muchos de ellos poco ágiles pero con corazas duras que les servían de protección; para estos primeros habitantes fue necesario crear estrategias y armas para competir por el alimento entre las que se contaban el encierro de la presa tanto para hacerlo caer por acantilados como también para atacarlo con armas líticas de un tamaño acorde, en lugares claves del animal para lograr la menor lucha posible.

Cuando la megafauna se extinguió por completo el hombre ya estaba en el proceso de cambio de teconologías para la subsistencia, la fauna era más pequeña y ágil por lo que las armas también eran de menor tamaño las cuales eran arrojadas hacia la presa. Aunque los pueblos anteriores es muy probable que fueran recolectores, la manufactura de las plantas que consumían comienza ahora lo que se puede demostrar con la aparición de morteros, conanas y manos. También hay una mayor fabricación de objetos de piedra y hueso para el uso cotidiano. Estas nuevas estrategias posibilitan la mayor posibilidad de alimentarse por lo que los grupos se hacen más grandes y de mayor ocupación del espacio por más tiempo, los aleros rocosos y las cuevas comienzan a funcionar como espacios residenciales y no como lugares de paso.

Durante miles de años los cambios se fueron dando de forma gradual pero fueron muy significativos porque la incorporación de nuevas tecnologías demostraron que servían no sólo para subsistir sino para ya no tener que adaptarse al medio constantemente, en cambio, adecuaban los medios disponibles a sus nuevas formas de vida. Y estas nuevas formas también traían cambios sociales: grupos más numerosos, organizados entre sí, más estructurados y con inquietudes novedosas a las que nosotros llamamos estéticas.

Es así como comienzan a aparecer las pinturas rupestres, los adornos personales y de los objetos fabricados. Y, por supuesto, la perfección tanto de estrategias como de tecnologías. El intercambio entre pueblos es un factor importante para esto.

Aunque nunca se abandonaron por completo las prácticas de caza y recolección, los últimos pueblos, aquellos que vivieron la invasión española, habían llegado a un punto al que nosotros designamos agroalfareros y que asociamos a una vida más sedentaria. La construcción de viviendas, la conformación social, el cultivo y cría de animales domésticos, la manufactura de los elementos como la lana o cuero para vestirse, la cocción de los alimentos, la creación de estatuillas, pinturas rupestres a gran escala, la alfarería, objetos de uso cotidiano mejorados, el uso de metales, hueso, caracoles utilizados para el adorno personal, sistemas de riego, creencias, medicina, música, rituales, lenguaje… todo es producto de una construcción histórica en la que intervinieron muchos factores; incluso la llegada del español a América y la necesidad de migrar hacia nuevos lugares lo que posibilitó el encuentro de pueblos diferentes que lograron una mixtura de culturas a las que nosotros tenemos la necesidad de nombrar de alguna manera como ellos mismos también hicieron.

¿Quizás sea hora que en vez de catalogar nos centremos en el legado que nos dejaron, en la historia que se proyecta hasta el presente?