Bien de pueblo – Homenaje a Guillermo Lehmann

bien

En el año 2018, Guillermo Lehmann y María Castillo comenzaron un proyecto para retratar a trabajadores de Río Ceballos. Por diversas razones, el producto de este trabajo nunca vio la luz.

La artista María Castillo llevará adelante la publicación de un libro catálogo con el trabajo que realizaron en conjunto, a través de un homenaje en el primer aniversario del fallecimiento de Guillermo Lehmann, que será acompañado de relatos y escritos de quienes lo conocieron y compartieron con él.

Para llegar a la meta se propone un financiamiento colectivo que será destinado a la impresión de los ejemplares y la puesta de la muestra aniversario.

Hay una compra anticipada de $200 para adquirir un ejemplar. También una colaboración de un mínimo de $2.000 para quienes quieran sumar su logo  o marca a la publicación.

Para colaborar o recibir más información comunicarse a mariacastillo.arte@gmail.com o 351 288-0707.

El homenaje a Guillermo Lehmann y la presentación del libro se realizará el día 17 de marzo.

biende

Calendario 15F

Gracias a quienes participaron del Calendario 15F y que compartimos a continuación.
Dada la respuesta a la convocatoria habrá varias versiones del calendario que pueden pedir por nuestras redes sociales.
Acá un ejemplo del calendario que iremos actualizando.

CALENDARIO

Recuerdos de Río

Su primer recuerdo de infancia está asociado con él, parada al lado del agua con su hermanito calzado en la cadera buscaba piedras planas de esas que son las mejores para hacer sapitos. De fondo la voz de su madre gritando: “ Maraaaaaaaaa, andá a lo de Doña Juana a comprar cinco pesos de pan”

También quedan en su recuerdo los veranos de calor bañándose en bombacha, la piel tostada confundiéndose con la tierra, los gritos de los amigos balanceándose de la rama del viejo sauce para caer al río que parecía reírse también cuando chocaba con las piedras.

Ese río que también estuvo presente en el primer beso robado, en las manos ansiosas del Juan despertando corrientes desconocidas bajo su falda, en las aguas que lavaron las huellas del primer amor.

Tal vez por eso nunca se fue demasiado lejos, armó su casita humilde a la vera de ese río compañero y comenzó a repetir la historia de tantas mujeres.

Descolgaba pañales cuando empezaron a caer las primeras gotas, rápido los puso en el fuentón de plástico rojo que el Juancito usaba para jugar a los barcos mientras miraba con cierta desconfianza el cielo cada vez más oscuro.

Poco después la lluvia arreciaba como nunca antes. No estaba asustada, demasiadas tormentas había conocido. Se metió adentro y se recostó al lado de su hijito que dormía transpirado en la siesta de verano. El repiqueteo sobre la chapa hizo de canción de cuna y ella también se durmió.

Los ladridos enloquecidos del negro la despertaron de su sopor, saltó de la cama y fue ahí que se dio cuenta que algo malo pasaba. Un ruido ensordecedor se acercaba y estaba sola.

Desesperada corre hacia afuera y se encuentra que el río ya no es amigo si no un torrente marrón que arrasa con todo a su paso. Como loca busca a su hijo gritando su nombre cuando de repente ve un barco rojo que navega las aguas con su pequeño adentro, la boca abierta en una carcajada o un llanto, no lo puede escuchar.

Sin pensarlo se lanza al agua, que la agita, la golpea y la sumerge hasta que no quede de ella más que una silueta en el recuerdo.

Mónica

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Barcos perdidos/Barcos encontrados.
De pueblo a ciudad – Tica Hen
Intervención en la vía pública.

DSC_0036

María Castillo. Cuando el río suena.

Fabiana Gimenez

Sabrina Perin. “Procesos que nos atraviesan”

gabi morales

Fotografía de Gabriela Morales

IMG_4192

María Castillo. “Guillermo Lehmann”

lucia ferreyra

Lucía Ferreyra

maría castillo

María Castillo.

Mariana Castillo

Mariana Castillo. Puente San José. 15 de febrero de 2015

primer año

Imagen de la intervención del 15F del año 2015

Sandra Constantin

Sandra Constantin

unnamed (3)

unnamed

unnamed (1)

Alejandra Rosatto

IMG_9085

IMG_9029

“Taller de Construcción”

A cargo de las voluntarias:

Lic. Valentina Rojas

Lic. Inés Carrillo y

Lic. Lia Almada (Municipalidad de Río Ceballos)

El objetivo de estos encuentros era crear posibilidades de reparación a partir de la construcción de objetos creativos y de expresión artística.

IMG-20191125-WA0017

IMG_20191015_150005_853

Manuel Arce.

Sierras Chicas

Mauricio Cerbellera.

El dibujo se hizo en el verano de 2016 en la actividad “Interferencias en el Ferreyra” en donde se invitaba a artistas locales a trabajar a partir de las obras expuestas en el museo. La pintura es “Paisaje” de Walter de Navazio ≥

IMG_5167

Coco Cabrera.
¿Suena?

EL RIO 2020 (1)

TÍTULO: LA MARCA DEL RIO

TÉCNICA: DIBUJO Y FOTOGRAFÍA REALIZADA POR UN VECINO EL DIA DE LA INUNDACIÓN, 15 /2/ 2015. DIGITALIZADA.

PATRICIA RIVERO

unnamed (2)

unnamed

unnamed (1)

Biblioteca Popular Sarmiento.
“Re-habitar las palabras”

IMG_8362

Verónica Luz Escudero

Seudónimo: Indira

Título de la obra: “Inmersión”

tomas bustos

Tomás Bustos

A 5 años del 15F el río vuelve a sonar

Mariana Castillo

Fotografía de Mariana Castillo. Puente San José. 15 de febrero de 2015.

Habíamos comenzado a armar este escrito como un artículo en donde diríamos muchas cosas “significativas”. Hoy María compartió aquella entrevista que le hicimos hace tres años y volvimos a encontrarnos con “Cuando el río suena…” desde lo más profundo.

La intención de este escrito era que quienes participamos de este evento pudiéramos decir el por qué estar en “Cuando el río suena…” Y las respuestas fueron hermosas, pero como nosotras las pedimos, nos damos el privilegio de contestar primero.

La vida nos pone muchas veces en lugares en los que, quizás, no quisiéramos estar o no pensábamos encontrarnos. La realidad es que uno elige entre “esto sí y esto no”, muchas veces por instinto y otras por convicción. Para nosotras “Cuando el río suena…” es una conjunción de ambas. Hemos tenido el privilegio de acompañar parte de este proceso y ver quienes no, quienes sí y quienes cuando…

Aquella entrevista fue un verdadero encuentro, igual a este que proponemos hoy para conmemorar el 15F. Estamos felices de compartir estos momentos, porque creemos que la memoria y la justicia, la reflexión y el reclamo, toman fuerza cuando podemos encontrarnos, potenciarnos, unirnos y festejar que podamos estar todo el tiempo, a cada rato, gritando fuerte y cantando, recitando, bailando…

“Cuando el río suena…” ha sido todas las cosas posibles que se pueden ser en una manifestación de este tipo. Con o sin apoyo. Con críticas y aplausos. Con gente que da la espalda pero también muchos que siguen estando año tras año, y como María siempre dijo que esto se hace entre todos, es imposible pensar y pensarnos desde otro lugar.

Por cuestiones de “fuerza mayor” hemos vuelto a las fuentes, a lo colaborativo libre y participativo y creemos que es una de las mejores cosas que le pasó a este encuentro, porque pueden cambiar muchas cosas alrededor, pero la esencia de “Cuando el río suena…” sigue siendo la misma. Esto es lo que acompañamos y la razón por la que estaremos, una vez más, encontrándonos, nosotras y otres.

Asociación Civil Los Manantiales.
El mundo se ha racionalizado profundamente, a todo exigimos una explicación racional, perfecta, causal. Esto conlleva a aquello, esto sucedió por esto y esto otro. El paso de creer en las explicaciones divinas o sagradas ocurrido hace 300 o 400 años que “iluminó al mundo”, operado por el saber científico, sus métodos y sus prácticas ha colonizado todos los ámbitos, y por supuesto nadie discute que ha mejorado radicalmente la vida del ser humano en la tierra, como también produjo, por medio de la racionalidad técnica, profundas catástrofes (armas poderosas, contaminación, holocaustos, cambio climático), pero la historia de la humanidad es así, dialéctica, cambiante, no puede separarse por el momento el bien del mal, no obstante podemos hacerlo mejor. ¿Porqué desde el arte? Creemos que es necesario reconectarnos con un saber profundo, combinar el saber científico, sus explicaciones con otros saberes: estéticos, afectivos, culturales. Es en esa combinación entre ciencia-técnica-arte que podemos erigirnos en una comprensión integral de nuestro paisaje social y natural. Pensamos que el arte promueve otra reflexión y por lo tanto otra transformación de nuestra percepción de lo que nos rodea: la técnica nos dice que una lluvia es un “alerta meteorológica”, que es un “riesgo”, el río “un canal” para que el agua escurra rápidamente, y podríamos seguir con más ejemplos. No negamos estas apreciaciones, sería muy tonto negar la necesidad de un alerta meteorológico, la tecnología puesta al servicio de la seguridad, pero hemos perdido la apreciación estética y cultural de la lluvia: ¡que hermoso que es dormir escuchando la lluvia!, su sonido, saber que nos da vida, como disfrutamos de sentarnos en un río que luzca como un río verdadero, tomar mate entre sus piedras y poder ver no solo césped, sino algunos yuyos, árboles y por lo tanto pájaros. Desde lo cultural (y desde la salud) tenemos el derecho a dormir plácidamente y reconectar con el valor estético de la lluvia, su belleza, belleza que podríamos llamar: arte natural. Es necesario entonces  sintetizar, unir la dimensión científica y técnica con la cultural y estética, esta síntesis es la expresión política y es el Estado el que nos debe, es su deuda, el que podamos dormir tranquilos escuchando y disfrutando la lluvia y no pensar en que puede ser potencialmente una tragedia. Es aquí en donde la técnica, el conocimiento científico aplicado, debe ser utilizado, articulado, de manera de que podamos descansar y disfrutar del arte de la lluvia, sabiendo por ejemplo que un moderno sistema de alerta nos avisará sobre el momento en que debamos salir de nuestras casas para protegernos, es el Estado el que puede aplicar la técnica disponible y hacer posible que recuperemos nuestra relación con la lluvia y con el río, es en esa dimensión en donde el Estado debe planificar el crecimiento de las ciudades, evitar que los poderosos se sigan apropiando del río (¡incluso lo hacen después del 15F!), y que los que necesitan un lugar adonde vivir no sean estafados con la oferta de terrenos que son inundables. Queremos recuperar esa conexión natural con el arte del río y de la lluvia, es un derecho, no puede ser un privilegio. Las manifestaciones artísticas nos llevan a recuperar esa forma de valorar y ver el mundo que nos rodea, a recuperarlo, y a su vez manifestar un profundo mensaje político. Queremos descansar y vivir sin miedo, las herramientas existen, el dinero también. Las decisiones políticas definitivas las seguimos esperando.”

Garba:

Cada vez que llueve

a mí el río se me vuelve volcán.

Cruzo a medirlo.

Le pido que ruja

pero no ahogue.

Que cruja

Sin llevarse

todos los árboles

todos los puentes

todas las semillas.

Y vuelvo a la cama

Y me digo: es el río,

volveré a dormir.

Pero ahí nomás

el río no va que

vuelve a sonar

y vuelvo a cruzar

A mirar las piedras

y medir el agua.

Volveré a dormir?

Cristo Ñu Porá

Para el Día Nacional de los Monumentos, en el año 2018, realizamos una investigación sobre el Cristo Ñu Porá que se presentó en el Cerro y en la Capilla Histórica. Compartimos con ustedes parte de este numeroso material que se encuentra en el Centro de Documentación de Tica Hen, en el del Museo de la Ciudad, Biblioteca Popular Sarmiento y Casa Azul.

El Cristo Ñu Porá, emplazado en el Cerro homónimo, es uno de los monumentos de la ciudad de Río Ceballos. Para muchos sigue siendo un ícono religioso, para otros es un ícono cultural. Ambas dimensiones sumadas a las de su entorno conforman el valor patrimonial de este monumento.

Fue realizado por el escultor Aurelio Cortinovis a pedido de la firma Plasman y Amuchástegui, fue donado por Amalia Ferreyra de Plasman y Elvira Martinez de Amuchástegui,  para embellecer su loteo del cerro. Pronto se convirtió en uno de los lugares más visitado por turistas y vecinos.

inauguración 1936
“Inauguración Cristo Ñu Porá. 1936” – Foto cortesía de Maru Luján

Repercusión en los medios.

Fue inaugurado el 9 de Febrero de 1936. Recordemos que en aquella época Río Ceballos era el destino turístico por excelencia de las Sierras de Córdoba. Es por esto que los medios de la ciudad se hicieron eco de este evento, Los Principios, Córdoba, La Voz del Interior hablaron del Cristo Ñu Porá durante varios días.

_MG_2510
Diario Córdoba – 5 de Febrero de 1936

Se creó una comisión de damas para organizar los actos que se realizarían en esta inauguración quienes realizaron un programa que incluía una misa por la mañana en la iglesia de Río Ceballos con la participación del coro de las Hermanas Franciscanas. Reparto de ropas, comestibles y juguetes entre las “personas pobres” del lugar. Bendición del monumento. Recepción de las autoridades religiosas, civiles y militares en el local del Río Ceballos Club (con tarjeta). Festival deportivo en la Pileta La Antonia con la Banda Santa Cecilia dirigida por el maestro Luis Alonso, cine al aire libre y baile de cierre.
Fuegos artificiales en el Cerro.
Se organizó, además, un servicio especial de ómnibus que hizo el recorrido de Córdoba a Río Ceballos.

¿Por qué un Cristo como monumento?
La elección del Cristo se dio en una época en donde el Comunismo y el Marxismo iban tomando fuerza. En contraposición hubo un movimiento a nivel mundial, encabezado por el sector católico y la burguesía para reforzar la fe cristiana y retomar la idea de Dios.
Evidentemente, Río Ceballos no escapó a esa “moda” y eligió esta figura para embellecer y categorizar un espacio privado que, por su tamaño y emplazamiento podía ser admirado por todos.
Pero no es solo el sentido religioso del monumento lo que hizo que se incluyeran en el programa de inauguración actividades e invitados religiosos sino también el contexto histórico en el que se realizó, en el que la religión católica iba estrechamente de la mano con los acontecimientos sociales de época.

Tampoco extraña, pero si vale la pena mencionarlo, que existiera una diferencia entre lo popular y lo exclusivo y que es claro en el programa realizado: mientras que el vecino común tenía un festejo en la pileta La Antonia solo una pequeña elite de apellidos de renombre accedía a la fiesta en el club; un selecto grupo de personas que, además, hacía caridad con los pobres.

_MG_2462Diario Los Principios – 10 de febrero de 1936

Aurelio Cortinovis.

69361_A
Argentina, Archivo General de la Nación, Departamento Documentos Fotográficos o AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 69361_A

Por supuesto que el Cristo no es la única obra de este escultor que nació en el año 1912 y que se formó como artista junto a su padre.
En 1930 figura ya en exposiciones en Córdoba con esculturas en donde prevalece la figura humana como tema. Junto a otros destacados artistas como Horacio Juarez, Rosalía Soneira, Antonio Ramallo expuso en el Salón Plasman. Expuso también en otras provincias y ganó premios por algunas de sus obras. En 1939 resultó ganador de la beca provincial para perfeccionamiento artístico en el extranjero (que se efectivizó en el año 1941 para el semestre de octubre de ese año a marzo de 1942). Frente a la situación del conflicto bélico europeo debió optar por un recorrido americano. Poco se conoce de su trayectoria luego de esta etapa de formación. (Museo Emilio Caraffa. Area Colección – Documentación – Info Artistas)
A propósito de los artistas becados por la Provincia de Córdoba que se encuentran representados en el Museo Emilio Caraffa, Victor Manuel Infante escribe: Cortinovis, plástico recio y sólido, con labor realizada, autor del Cristo de Ñu Porá, a la entrada de Río Ceballos que aún puede verse, viajó directamente a México, en donde se estableció en el Distrito Federal abandonando la escultura por tareas de índole comercial, cortando su comunicación con Córdoba.

Aparentemente Aurelio Cortinovis no estuvo en la inauguración de su obra ya que no existen fotografías que así lo atestigüen.

Hemos podido acceder a fotografías de algunas de las obras de Cortinovis que se encuentran en Córdoba.

31434039_1810469519003911_6237720002007400448_n
“Irma Córdoba” – Foto gentileza de la Fundación Rosalía Soneira
20180502_101351
“Delia” – Foto gentileza del Sr. Carlos Rodeiro
CORTINOVIS, AURELIO Cabeza MP: 227
“Cabeza” –  Colección del Museo Caraffa

Salón Plasman.

El Salón Plasman se encontraba ubicado frente al Diario Los Principios en 9 de Julio al 200, en la ciudad de Córdoba. No sabemos si existía alguna relación entre este Salón y el Sr. Plasman del loteo de Ñu Porá, pero si la hubiera sería una de las respuestas de por qué Cortinovis fue elegido para esta tarea.

En diciembre de 1935 expone una Cabeza de Cristo igual a la del Ñu Porá. No se sabe si es la misma que hoy es parte del monumento o es otra.

EP_07121935_Soneira-Cortinovis-Juarez
Diario Los Principios – 7 de diciembre de 1935 – Archivo del Museo Caraffa

Datos técnicos.

Luciana Bertoloni, durante el Día Nacional de los Monumentos brindó una charla con los siguientes datos técnicos:

El Cristo Ñu Porá es una figura de 12 mts. Se construyó y trasladó en tres partes de cuatro metros cada una, una de ellas era la base y se unió y concluyó en el lugar. La técnica escultórica es una gran estructura de hierro, en tres partes, revestida con alambre y mallas metálicas y luego modelada en cemento directo. Es hueca.
El movimiento artístico al que pertenece el Cristo se puede situar en el art decó que surgió en Francia en 1920 y que se desarrolla y se impregna en el diseño, la arquitectura y los monumentos. Sus características son una tendencia a lo monumental, figuras austeras, estilizadas, formas sintéticas lejos de la mímesis y el realismo.

1904216_642190229149563_955371453_n
Foto cortesía Tributo a las huellas de nuestro pueblo
29547128_1701419199878626_1264628751_n
Foto cortesía de José Horacio Ray

La base del Cristo que se encuentra enterrada tenía un sentido ya que al ser emplazado sobre un promontorio aparentaba salir de entre las rocas. Durante la intendencia de Estallo se hace el basamento de piedra para colocar la reja, lo cual cambia la estética y da una sensación de que el Cristo pierde su verdadera altura.

El Sr. Carlos Rodeiro nos contó que su padre, amigo de Cortinovis y quien junto a Horacio Juarez colaboraron en esta escultura, le dijo que la misma se realizó en las instalaciones del Club Atlético Belgrano. Lamentablemente el archivo de dicho club no cuenta con material sobre esto.

Antonio Dominguez.

También, para el Día Nacional de los Monumentos, Antonio Dominguez nos hizo un recorrido contándonos parte de la historia del Cristo.

Antonio Dominguez vino de España a la edad de un año, junto a sus padres Antonio Dominguez Alonso y Constancia del Peso, huyendo de la guerra. Vinieron directo a Río Ceballos donde los esperaba un tío materno que ya estaba asentado acá trabajando como fotógrafo. Vienen con el trabajo asegurado en el Cerro Ñu Porá: encargados del predio, caseros de una propiedad de descanso de la familia Plasman llamada “Las Yucas” y encargados de las fotografías a los turistas. Fue en el baño de esa casa donde montaron el laboratorio de revelado. Viveron ahí durante cerca de 18 años. (De la entrevista a Antonio Dominguez para la muestra “Rastros y Rostros. Inmigración y Diversidad Cultural”)

foto cordoba grande
Antonio Dominguez padre. Foto Alba

Durante el ascenso Antonio nos contó que en aquellas épocas el predio se encontraba cerrado por dos tranqueras, una sobre el camino principal y la otra por detrás del Cristo, que se abrían todos los días para recibir a los visitantes. Su memoria no falla, tampoco puede disimular la emoción del recuerdo, Antonio está en su casa: nos cuenta que nos encontramos a 835 mts sobre el nivel del mar, que había esculturas que ya no están, jardines cuidados por cuadrillas de peones especializados en donde se podían encontrar margaritas, rosas, geranios, pensamientos… recuerda un antiguo molle que aún se encuentra en pie que flechó a algunos de los visitantes y pencas acá y allá.

Aún se encuentran los tanques que abastecían de agua a Ñu Porá que había que bombear. Desde abajo, en “La Querencia”, el Sr. Modesto se encargaba de administrar el agua.

Nos señala algunos senderos llevan a donde antiguamente existían un par de baños y el palomar donde estaban las palomas “cola de pavo real”. Llegando al Cristo había bancos para descanso y jardines más importantes. A los pies del Cristo había dos fuentes, una más más grande que la otra. Debajo de la gruta se encontraba  un kiosco con una ventana batiente que se asentaba sobre dos troncos como mesa y ahí, su madre vendía artesanías y regionales. También había puestos donde se exhibían cueros de vaca y mantas de cama con colas de zorro.

Antonio recuerda la gran cantidad de gente que visitaba el Cristo como si fueran malones, venían por ambos senderos y todos querían fotos. Para ese fin tenían una llama y un burrito “mi padre les apretaba el cuello y les decía un secreto en el oído y las llamas se echaban como los camellos y la gente se sentaba”. Llamaban a las palomas con un silbido especial y venían, daban dos vueltas y se asentaban en todas partes. Ponían maíz en las manos de los turistas y les sacaban fotos con las palomas.

img256
Foto cortesía Maru Luján
001
Foto cortesía Familia Sedrán

Había dos lugares preferidos para sacar las fotos, uno era para las panorámicas con el paisaje de fondo. La otra era una piedra a los pies del Cristo. Antonio hace la mímica, tira su gorra para atrás y pone una rodilla en tierra “para tomar todo el Cristo”, ese lugar “le daba mejor semblanza de costado”. Sobre las fotografías cuenta que él se encargaba se sombrearlas, como el Cristo era gris (no era blanco como ahora), los días nublados se perdía en el fondo. Revelaban 6 rollos de 36 exposiciones cada uno, el mínimo era de tres postales, cada una de estas fotos eran retocadas por él.

Antonio nos cuenta la historia de las tres piedritas: la gente recogía tres piedras de alrededor del Cristo y pedía tres deseos, compraban en el kiosco bolsitas con la imagen del Cristo para guardarlas, cuando estos deseos se cumplían se debían devolver al lugar. Dice que mucha gente fue a devolver las piedritas durante el tiempo que él estuvo ahí. También hace referencia a una centella que entró por debajo, en la parte de la túnica y salió por la parte de atrás, a la altura del cabello del Cristo.

Sobre la investigación y búsqueda de datos

Durante esta investigación contactamos y trabajamos con mucha gente, algunos ya los nombramos. Pero nuestro primer contacto fue con el Museo Caraffa donde nos dieron acceso al archivo que poseen de Cortinovis y los catálogos de las muestras y los becados. En un catálogo figura una obra que sería propiedad de la Escuela Provincial de Arte de la UPC  pero al intentar acceder a la misma nos encontramos con que no está en las nuevas instalaciones de la Universidad.

En el video que tenemos sobre la inauguración del Cristo, nos llamó la atención que había escenas de una pileta. Al buscar en los diarios de la época encontramos el programa y dimos con la explicación: el certamen de natación en la pileta La Antonia.

Otro interrogante fue sobre la ejecución del proyecto. En los artículos de época sobre las muestras que realizaba Cortinovis encontramos vinculación con los artistas Soneira. En internet dimos con la Fundación Rosalía Soneira. Ana María  Galindez  Soneira nos brindó fotos de una obra que posee la Fundación, “Irma Córdoba” y nos dio otro dato, el Sr. Carlos Rodeiro tenía otra cabeza original realizada por Cortinovis: “Delia”. Hecho el contacto, fotografiamos la obra y nos dio un dato desconocido: su padre estuvo en  la ejecución de la escultura, y se realizó en la cancha del Club Belgrano.

Allí concurrimos, el Club estaba realizando una organización de archivos y fotos, contactamos a Franco Rizzi,  del Área de Cultura del Club,   pero no había información sobre el Cristo.

En los artículos sobre inauguraciones de muestras de Cortinovis, observamos que algunas fueron en el Salón Plasman, inaugurado en 1932. Sin embargo no encontramos el nombre del dueño, no pudiendo establecer la relación entre la galería y uno de los dueños del loteo del Ñu Porá. Los periódicos consultados fueron La Voz del Interior, Diario Los Principios y Diario Córdoba, para eso visitamos el Archivo Arquidiocesano, la Legislatura de Córdoba, la Biblioteca Mayor y el CISPREN.

Entrevistamos a Sonia Torres, su padre estuvo en la inauguración del Cristo, y nos contó saobre la presencia del gobernador en el acto. Además, que muchas de las esculturas que se encontraban en el Cristo estuvieron en la rotonda que se encuentra a metros de la Av. San Martín.

Algo que no pudimos corroborar, y que nombra Carlos Page en “El Río de los Ceballos” y que también nos dijera Mariquita Ergueta que se lo contó su madre, fue la presencia de Berta Singerman en el acto de Inauguración. Aunque no figura en el programa, algunos artículos del diario dicen que para esa fecha se encontraba en Córdoba.

Sabiendo la estrecha relación entre la Escuela Bartolomé Mitre y el  Cristo y su entorno, invitamos a la Escuela  a participar con dibujos que mostraran su concepto de monumento patrimonial, y qué escultura pondrían en la actualidad. Además, Susana Lobo participó con un cuento que escribió sobre el Cristo Ñu Porá.

A través de una convocatoria recibimos fotografías de algunos vecinos para realizar un video.

En 2018, en el micro “Rastros y Rostros de nuestra ciudad” reflexionamos sobre el Cristo Ñu Porá junto a David Avilés Aguirre y Cristian Escribano. https://ticahen.com/micro-rastros-y-rostros-de-nuestra-ciudad/

Valor Patrimonial

El Cristo cumple hoy 84 años. Es imposible separar el monumento de su entorno natural, el paisaje y las diferentes formas de relacionarnos con él a través del tiempo. Todo esto es parte del patrimonio natural cultural de nuestra ciudad.
En los últimos años el Cristo ha sufrido un gran abandono; la mayoría de las estatuas desaparecieron, salvo la que se encontraba en la fuente y que fuera restaurada por Julio Guillamondegui y luego emplazada en la explanada municipal.

DSC00400

img282
Foto cortesía Valeria Pavesio

Los antiguos jardines que menciona Antonio Dominguez han desaparecido, pero, en su lugar, hay un hermoso recorrido de árboles autóctonos con referencias.

Un vía crucis cuyos carteles están llenos de graffitis, forman parte de un recorrido que, una vez al año, obligan a la municipalidad a cortar el pasto, realizar poda y juntar la basura que se acumula constantemente, además de volver a poner una nueva capa de pintura, incluso sobre la placa que dice el nombre del artista.

Poco se sabe cuántas de las tierras del parque son públicas o privadas y los antiguos loteos siguen siendo una amenaza para el entorno y el paisaje.

El verdadero homenaje que se puede hacer es conocer nuestra historia y dar el valor patrimonial que el monumento y su entorno tienen para aplicar políticas que realmente sean de preservación y conservación.

La fotografía como documento histórico

Existe una gran cantidad de fotografías de Río Ceballos, incluso fuera de nuestra ciudad y, seguramente, muchísimas de las que no tenemos conocimiento. Esta gran cantidad de material  fotográfico, es en parte, debido a que Río Ceballos fue la ciudad turística por excelencia de las Sierras de Córdoba a fines de la década de 1930 y algunas décadas posteriores. De esta manera, muchas imágenes de paisajes y lugares fueron utilizadas como postales y así viajaron a diferentes lugares.

Desde Tica Hen consideramos que las fotografías antiguas constituyen un documento histórico invaluable que pertenece al patrimonio de nuestra ciudad siempre y cuando hayan pasado del ámbito privado al público por medio de donaciones y puestas a disposición de todos.

En la visita al Archivo General de La Nación (AGN) descubrimos algunas de estas fotografías de Río Ceballos (en forma de postales) que pertenecen al Fondo Agustín P. Justo, Presidente de Argentina entre 1932 y 1938.
Los Fondos Documentales, según el Archivo Nacional de Chile, constituyen la mayor agrupación documental existente en un archivo, y corresponden al “conjunto de documentos, de cualquier formato o soporte, producidos orgánicamente y/o reunidos y utilizados por una persona particular, familia u organismo en el ejercicio de sus actividades”. Este conjunto de documentos pasa al ámbito nacional, en este caso al AGN y de esta manera se convierten en documentos públicos (salvo algunas excepciones en las que es necesario proteger información sensible).

En este caso se trata de dos fotografías del año 1941. Son postales enviadas desde Río Ceballos a Rodolfo Figueras (en Buenos Aires), una se encuentra firmada por Haydee C. Justo. Lamentablemente no hemos podido encontrar datos de estas dos personas, pero suponemos que Haydee sería pariente de Agustín P. Justo. Quizás algún vecino pudiera brindar más datos al respecto ya que las postales son de febrero y julio del año 1941, es decir, con seis meses de diferencia entre la una y la otra.

Debemos aclarar que, con respecto a este tipo de material, es importante citar la fuente, conforme a la Disposición del Ministerio del Interior N°516/04 y que estas fotografías en particular pertenecen al Archivo General de la Nación Argentina.

Estas dos fotografías, junta a otras que ya iremos compartiendo, pasan a formar parte de nuestro Centro de Documentación.

341304_A

“Río Ceballos. Córdoba. Julio 17 1941.
Rodolfo Figueras. Bs Aires.
Complázcome en enviarles un afectuoso saludo (generalizo porque mis deseos se extiende a todos los que lo rodean, personas de mi estima.”
AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 341.304

341306_A

“Sr. Rodolfo Figueras. Avda de Mayo 1261. Bs. As.
Estimado amigo: en este recuerdo reciba la expresión de mi sincera amistad. Haydee C. Justo. 23/2/41, Río Ceballos.”
AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 341.306

Pequeñas Historias…

70865425_2558723650837151_9670775996940288_o

Fotografía del facebook de Comunidad Ticas – Pueblo Comechingón de Bialet Massé.

Pequeñas historias de algunos objetos, personas o lugares es una excusa para compartir con todos lo que nosotras vamos descubriendo a partir de nuestro trabajo e investigaciones.

Pero la intención de este espacio no es sólo compartir, sino, a veces, poner en tensión y a discusión ciertos temas que creemos importantes para pensar nuestro presente como vecinos, comunidad, o como simples humanos.

Nuestra primera muestra fue el producto de casi un año de trabajo, “Rastros y Rostros. Indagaciones sobre pueblos originarios” significó para nosotras un gran desafío y un aprender a construir junto a otras personas, grupos e instituciones.

Nuestro relevamiento de hallazgos arqueológicos y posibles asentamientos de pueblos originarios nos llevó a visitar y preguntar a muchos vecinos (no siempre la respuesta fue favorable), pero las redes que se tejen entre quienes creemos en lo que hacemos ayudó a que pudiéramos lograr nuestro objetivo y que, en el mientras tanto, articuláramos con quienes hace tiempo venían trabajando sobre este tema lo que enriqueció grandemente nuestra muestra, nuestro saber pero, sobre todo, crear lazos que van más allá de un simple intercambio de intereses.

En este andar descubrimos lo que significa la verdadera historia, esa que no escriben los que ganan. Sin vergüenza diremos que nos dimos de lleno con esa otra historia: la que dice que los Comechingones fueron exterminados, que fueron pueblos lejanos y olvidados y que su cultura se perdió para siempre. Y este fue un gran hallazgo, porque comprendimos que aún podemos conocerlos, que hay mucho que decir y que escribir de todo esto.

En aquél momento pusimos objetos arqueológicos en vitrinas, con la intención de mostrarlas y protegerlas, pero también expusimos trabajos realizados por otras personas y por nosotras mismas, para que la gente los toque, interactúe, los sienta. Y entre tanto documento histórico pusimos declaraciones y entrevistas a quienes hoy siguen viviendo y transmitiendo la cultura de estos pueblos.

Siempre quisimos poner en tensión la diversidad cultural y el reconocer las raíces que nos involucran a todos quienes habitamos esta tierra. Desconocerlas es un atentado contra nosotros mismos; la historia habla por sí sola y aunque nosotros no lo nombremos estas raíces siempre estarán. No son algo externo, son algo que nos conforma.

“Rastros y Rostros” (en cualquiera de sus versiones) nunca estará concluido. Es un proceso que sigue alimentándose y que habla sobre todo aquello que recibimos como herencia de la historia, nuestro patrimonio, pero también de lo que nos sucede cada día, actualmente, acá y ahora.

¿Día de la raza?

IMG_4772

El pasado septiembre, para la reposición de “Rastros y Rostros. Inmigración y Diversidad Cultural” incorporamos un texto, escrito por Cristian Escribano: “La idea de raza: una categoría inventada para dominar”. Dos preguntas de este texto resultan interesantes al respecto de este día en particular: ¿Podemos pensar la idea de raza sin tener en cuenta las formas de dominación instauradas como resultado de la expansión colonial, producto del nacimiento de un nuevo patrón de orden mundial?  ¿Por qué, a pesar de los procesos de descolonización y la ampliación de derechos en todos los órdenes, desde el nacimiento de la modernidad, continúan operando en nuestros días clasificaciones sociales que funcionan como herramientas de dominación y/o discriminación?

El nombre de “Día del Respeto a la Diversidad Cultural” fue instaurado en el año 2010, hasta hace nueve escasos años aún se seguía festejando (¡!)  el Día de la Raza.
¿Importa un cambio de nombre? ¿Importa que en las escuelas ya no se utilice el corcho quemado para disfrazar a los niños de felices trabajadores escondiendo la verdadera situación de estar representando a esclavos? ¿Importa que en las escuelas y actos públicos se haya instaurado el uso de la Wiphala?
Si, importa, y mucho. Sabemos que los cambios nunca se dan de forma inmediata sino que requieren de procesos sociales en los que, muchas veces, las luchas de sectores “minoritarios” van ganando espacios que nos involucran a todos. Pero también vemos que algunas de estas clasificaciones sociales siguen funcionando como herramientas de dominación.

Ya no festejamos el Día de la Raza, sino que conmemoramos el Respeto a la Diversidad Cultural, pero en la práctica sabemos que el respeto no es tal si vemos que cada día se avasallan los derechos de los pueblos originarios por medio de la violencia física e institucional. Hemos asimilado muy bien la idea de que los “indios” existieron antes, lejos y fueron exterminados.

En el año 2016 presentamos por primera vez la muestra “Rastros y Rostros. Indagaciones sobre pueblos originarios”. Esta muestra fue el producto de casi un año de investigación, en la que trabajamos con otras personas, grupos y asociaciones comenzando con un relevamiento de objetos arqueológicos y posibles asentamientos de pueblos originarios en Río Ceballos. También presentamos un recorrido por sus costumbres, vestimenta, alimentación, utensilios y formas de vida a través del tiempo. Es cierto, guardamos objetos arqueológicos en vitrinas para ser expuestos y contemplados, pero también pudimos compartir la experiencia y el trabajo de artesanos, artistas, grupos de investigación de la UPC, investigadores y referentes de pueblos originarios comechingones y de otros pueblos que viven en nuestra zona. Todos ellos trabajan por la visibilización y la continuación de las prácticas y costumbres de los primeros habitantes en la actualidad.

Con este trabajo también pretendemos mostrar que los Comechingones y Sanavirones no fueron pueblos extraños a nuestro entorno, que vivieron en este lugar y que tenemos pruebas suficientes para demostrarlo; sobre todo, y lo más importante, que caminamos y habitamos los mismos caminos y lugares que ellos, que para conocerlos no hay que irse lejos, y que el Respeto a la Diversidad Cultural radica no en sentirnos parte con falsas prácticas de moda, sino de reconocerlos como parte fundamental de nuestra historia e identidad y que el presente debe basarse en el respeto y la visibilización de quienes aún hoy siguen luchando por sus derechos.

Emergencia Arquitectónica para la ciudad de Río Ceballos

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Pedido presentado el día 20 de agosto de 2019 al Concejo Deliberante de la Ciudad de Río Ceballos, tratado en la sesión del Concejo el 21 de Agosto del mismo año.

De nuestra mayor consideración:

Desde el Grupo Tica Hen presentamos el siguiente pedido de “Emergencia Arquitectónica” para la ciudad de Río Ceballos, el cual fundamentamos y detallamos a continuación.

Introducción.

El patrimonio cultural es una herencia del pasado y es propiedad de toda la comunidad. El disfrute y acceso al mismo es un derecho humano, así como también es un deber su cuidado para transmitirlo a las generaciones futuras.

La noción de patrimonio es importante para la cultura y el desarrollo en cuanto constituye el “capital cultural” de las sociedades contemporáneas. Contribuye a la revalorización continua de las culturas y de las identidades, y es un vehículo importante para la transmisión de experiencias, aptitudes y conocimientos entre las generaciones. Además es fuente de inspiración para la creatividad y la innovación, que generan los productos culturales contemporáneos y futuros. El patrimonio cultural encierra el potencial de promover el acceso a la diversidad cultural y su disfrute. Puede también enriquecer el capital social conformando un sentido de pertenencia, individual y colectivo, que ayuda a mantener la cohesión social y territorial. Por otra parte, el patrimonio cultural ha adquirido una gran importancia económica para el sector del turismo en muchos países, al mismo tiempo que se generaban nuevos retos para su conservación. (UNESCO)

Cabe mencionar que el patrimonio cultural es considerado una “riqueza frágil” amenazada constantemente por los impactos de la globalización traducidos, en nuestra zona en particular, con un avance inmobiliario sin control y una idea de “progreso” que no contempla los bienes colectivos.

Hace décadas que venimos viendo cómo los bienes culturales son avasallados constantemente generándose pérdidas irrecuperables que implican no solo la destrucción de bienes materiales de alto valor, sino también una idea e imagen de ciudad que hacen a una parte fundamental de su identidad.  Esto, sumado a la pérdida  de grandes áreas de espacio público (márgenes de ríos y arroyos, pasajes, espacios de reunión barriales, potreros, etc.), nos demuestra que nuestra ciudad se aleja cada día de los tan mentados parámetros que deberían llevarnos a una Ciudad Sostenible, y por lo tanto inclusiva, abierta, conectada, con identidad y memoria, plena de espacios de encuentro y participación.

Mucho se habla, y se ha hablado, sobre la identidad de nuestra ciudad; se han construido alrededor de esta idea proyectos de todo tipo, algunos provechosos y otros que han generado todo lo contrario. Se habla de la  “época de oro” y de “la perla de las sierras chicas” como un momento histórico vacío de una construcción social en donde el pasado habla hacia el presente. Se nombran los cientos de hoteles, hosterías y casas de alojamiento al mismo tiempo que se tiran, demuelen o transforman hacía algo totalmente irreconocible, o se construyen locales comerciales cambiando la fisonomía de “villa serrana” a una arquitectura (una vez más) sin planificación, ni estilo, ni estética, ni una sensata inclusión al paisaje serrano; el funcionalismo está avasallando el patrimonio.

Vemos, también, cómo casi no existen edificios públicos pero si una gran cantidad de antiguas casonas y hoteles totalmente abandonados, en una inminente ruina, esperando al mejor postor para tirarlas abajo o, en el mejor de los casos, intentar mantener la fachada (no siempre con buenos resultados). Pareciera ser una estrategia clara esperar que ya no sean factibles de conservación para dar paso a su pronta demolición. Y mientras se exigen ciertas pautas a algunos, otros tienen factibilidad del estado de invadir el espacio público, apropiarse de las márgenes del río, destrozar el paisaje y evadir el arbolado obligatorio.

En la actualidad muchas ciudades de nuestro país y en particular en nuestra provincia utilizan su patrimonio arquitectónico como parte de su identidad, construcción de su historia y basamento fundamental de su urbanismo, en Río Ceballos éste se ve amenazado y pronto a desaparecer por completo.

Aún sin tener en cuenta el potencial del patrimonio urbano como producto turístico, se sigue hablando de volver a posicionar a Río Ceballos en lo que alguna vez fue: el destino más elegido por los visitantes de las sierras de Córdoba. Por supuesto que este no deberá ser jamás la primera razón para el cuidado de su arquitectura, pero si podría convertirse en una de las razones para que a quienes no les interesa su valor histórico, al menos los preserve como herramienta económica o de identidad y memoria para sus habitantes. Debe existir un equilibrio entre el desarrollo urbano y el cuidado patrimonial, basado en planificación y no en negocios de turno para unos pocos.

Es alarmante cómo, justamente la avenida principal (considerada por algunos como el casco histórico), tiene cada vez menos para mostrar de nuestra historia.”

Lugares donde se ha respetado el patrimonio arquitectónico con una marcada identidad (por ej. Villa General Belgrano) donde no sólo se conserva sino que se potencia a través de nuevas construcciones “al estilo” demuestran este equilibrio. Han sabido ver el valor de su patrimonio como producto. Aunque estamos hablando de localidades con una fuerte y marcada impronta identitaria, esto no debería ser excusa para no encontrar en Río Ceballos los valores que por sí mismos tienen ciertos edificios o lugares. Por lo pronto, un estilo ecléctico que muestra (o mostraba), diferentes estilos y épocas de crecimiento poblacional. De esta forma, a todo lo largo de la Avenida San Martín se podían observar chalets con grandes y abundantes jardines adelante, intercalados con antiguos ranchos, y antiguos y modestos negocios que, en su conjunto, permitía ver el entorno serrano circundante. La tendencia al día de hoy es la construcción de grandes “galpones” en donde la vegetación ha quedado relegada a lo que hay que sumarle un escasísimo arbolado público.

Casos en Argentina, casos posibles y realizables.

La provincia de Salta declaró en 2009 como “bien de interés arquitectónico y Urbanístico de la Provincia de Salta” al área Centro de la ciudad. Cuenta con un plan regulador con el fin de proteger los sitios patrimoniales para “lograr un vínculo dinámico entre lo más antiguo de una sociedad y la vitalidad que despierta el futuro y el progreso”. En 2006, sanciona la ley 7.418 que constituye “el marco legal de aplicación en todo el territorio provincial, para la preservación, salvaguarda, protección, restauración, promoción, acrecentamiento y transmisión a las generaciones futuras del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico de la Provincia de Salta.” Dicho patrimonio “es el conjunto de bienes inmuebles, ubicados en la provincia de Salta, que fueren declarados de interés arquitectónico y/o urbanístico, cualquiera sea su régimen jurídico y titularidad, que en sus aspectos tangibles o intangibles, materiales o simbólicos o por su significación intrínseca y/o convencionalmente atribuida, definen la identidad y la memoria colectiva de sus habitantes”. Al mismo tiempo que se crea la Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico de la Provincia de Salta.

El ejemplo de Salta puede parecer de una diferencia abismal con lo que conforma el patrimonio arquitectónico de nuestra ciudad, pero nos sirve, por un lado, para ver que es posible la conservación cuando hay un Estado decidido, fuerte y responsable que interviene de manera activa en la salvaguarda de los bienes comunes, pero también para comprender, por medio de las diferencias, que mientras nosotros mismos, los rioceballences, no entendamos la dimensión del valor de nuestra arquitectura, el espacio público y el paisaje, será imposible comenzar a trabajar en esto.

Ejemplos al respecto sobran, pero algunos son bien contundentes y más cercanos, como el de La Cumbrecita, en la Provincia de Córdoba. Las regulaciones sobre el patrimonio arquitectónico son muy específicas y restrictivas, como una forma de mantener la identidad de una comunidad a través de su estructura urbana. En esta localidad se creó un registro de Patrimonio Histórico, se realizó un relevamiento del patrimonio natural y urbano y entre sus ordenanzas se creó el Código de Edificación y Zonificación; éste, además de lo que se puede ver en ordenanzas similares (incluso en el proyecto de Ordenanza de Usos de Suelo de nuestra ciudad) dispone criterios estéticos como parte de su identidad para todas las construcciones (tanto privadas como públicas) y sostiene un control estricto sobre los edificios patrimoniales ya que “este recurso cultural se constituye con el conjunto de hitos que conforman una unidad como recurso a proteger y a aprovechar. Cada uno de estos hitos representa una expresión de la identidad antropológica. Asimismo, actúa como atractivo principal de La Comuna y de la Reserva de Uso Público”. Este control aplica a las demoliciones de estructuras existentes.

Antes de pasar a nuestra localidad en particular, queremos incorporar, también, la legislación de la Ciudad de Córdoba como un ejemplo de categorización y conservación de los bienes patrimoniales.
La Ordenanza 11190 de Protección del Patrimonio Arquitectónico Urbanístico y de Aéreas de Valor Cultural de la Ciudad de Córdoba que busca proteger y poner en valor los bienes y lugares del patrimonio construido en la ciudad de acuerdo al orden público que estos poseen, plantea distintos niveles de intervención basados en los siguientes criterios de categorización: Valor tipológico, Valor estético, Valor Urbano-Ambiental, Valores histórico-social y documentario-testimonial, a través de las siguientes categorías: Monumental, Alta, Media, Baja, Testimonial.
Este ejemplo sirve para ver que cuando se habla de conservación de patrimonio no estamos hablando de absolutamente todo, sino de diferentes criterios para una evaluación, es decir, y citando a la UNESCO, “La “combinación acertada” de patrimonio cultural y desarrollo sostenible requiere no sólo protección frente a las condiciones ambientales adversas y el daño intencionado, sino también cuidados constantes y renovación permanente. Todo enfoque que mire sólo al pasado correrá el riesgo de convertir el patrimonio en una entidad rígida y congelada, que perderá su pertinencia para el presente y para el futuro. En realidad, se ha de entender el patrimonio de tal manera que las memorias colectivas del pasado y las prácticas tradicionales, con sus funciones sociales y culturales, sean continuamente revisadas y actualizadas en el presente, para que cada sociedad pueda relacionarlos con los problemas actuales y mantener su sentido, su significado y su funcionamiento en el futuro.”

Sobre las legislaciones locales.

La vecina ciudad de Unquillo cuenta con una ordenanza de Protección Patrimonial en donde a las categorías similares a otras legislaciones, catálogo de bienes patrimoniales y niveles de protección agrega, en su art. 7 “En cualquier caso, ante la situación de autorizar la demolición total o parcial de un inmueble catalogado, el municipio podrá requerir la donación de elementos de valor para su conservación y/o reutilización en obra pública” y en su art.8 integra al patrimonio edilicio el entorno tanto natural como “Los elementos que hacen al equipamiento, identidad y reconocimiento del bien (faroles, bancos, elementos decorativos o funcionales, veletas, fuentes, etc.)”.

Ahora sí, más específicamente en nuestra ciudad, a raíz de la encuesta sobre Políticas Culturales a los Candidatos de Río Ceballos, vemos con alarma que al hablar sobre protección y conservación de patrimonio arquitectónico se cita una ordenanza sobre los circuitos de casonas (ordenanza que creemos muy importante por el valor que supone que el patrimonio se dé a conocer) pero que de ninguna manera propone acciones concretas para el cuidado de estos bienes patrimoniales y tampoco tiene un catálogo de las propiedades o lugares que lo integran, dejando así la factibilidad de que cualquiera de éstos pudiera desaparecer a futuro no perdiendo ni los circuitos, ni la ordenanza, su vigencia.

Sobre todo, es alarmante que se desconozca que en el año 1995, a través de un proyecto presentado por el Sr. Víctor Amuchástegui, se sancionó la ordenanza municipal 849/95, la cual adjuntamos a este documento, en donde, entre otras cosas, se crea una Comisión de Consolidación y Mantenimiento del Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Cultural de la ciudad de Río Ceballos, encargado del Inventario, Registro, Control y Coordinación de los bienes patrimoniales de la ciudad para su declaración de Interés Municipal. Dado que nunca se efectivizó esta Comisión, no hubo declaraciones de este tipo por lo que es claro que nada es factible de Preservación para aplicar los puntos de esta ordenanza.
La ordenanza 849/95 está vigente, sin embargo seguimos viendo cómo los emprendimientos privados en total connivencia con el Estado municipal siguen haciendo desaparecer el patrimonio que es de todos. Viene al caso mencionar que también está vigente la ordenanza 2330/16, que declara el estado de riesgo en que se encuentra la Capilla Histórica de nuestra ciudad, la creación de una Comisión “Salvemos la Capilla Histórica” y que, con fecha 19 de octubre de 2016, ponía como plazo la constitución de dicha comisión de 15 días corridos. Como se puede ver, las ordenanzas en Río Ceballos no tienen peso de ley sino que se quedan en enunciados cuando hay negocios de por medio. Mientras la Capilla sigue en un continuo estado de deterioro, vemos cómo día a día la arquitectura urbana deviene en una destrucción constante; cualquier edificio patrimonial vale tanto como la Capilla.

En última instancia es necesario citar que existen todavía en nuestra ciudad gran cantidad de edificios, núcleos arquitectónicos y espacios que se encuentran al borde de una pérdida irremediable. Así mismo se puede ver que aún existen personas, grupos o empresas que realizan sus negocios en antiguas estructuras edilicias sin necesidad de cambiar la fisonomía de nuestra ciudad no siendo esto un impedimento para su desarrollo. Entre éstos podemos citar la Cooperativa de Obras y Servicios, el CEC, Villa Mica (en donde han funcionado diferentes emprendimientos), Serrano Coworking…

Los ejemplos y antecedentes que refieren a la Señalización, Catalogación, Preservación y Conservación del patrimonio de todos los rioceballences pensándolos, en primer lugar, como bienes comunes que nos hablan de nuestra historia e identidad y, en segundo lugar, que pueden constituirse como un producto turístico basado en el respeto de los bienes colectivos en consonancia con el progreso que tanto se pregona, son el equilibrio necesario para comenzar a pensar “la ciudad que queremos” sin agotar esto en palabras, talleres y letra escrita, sino en acciones concretas y responsables.

Dicho todo esto, pedimos:

  1. Se declare la EMERGENCIA DE PATRIMONIO ARQUITECTONICO Y URBANO en la ciudad de Río Ceballos, esto es: prohibición de demoliciones, totales o parciales, hasta tanto no exista un relevamiento, catalogación y pautas o procedimientos que respeten los bienes patrimoniales comunes, atentos a la construcción de nuestra historia, respetando las identidades de nuestra ciudad y el verdadero espíritu de progreso que suponen todos los valores antes mencionados.
  2. Revisar la ordenanza 849/95 que aún se encuentra vigente, dando paso a una actualización de la misma si fuera necesario.
  3. Relevamiento del patrimonio de nuestra ciudad para la creación de un catálogo y categorización de los bienes patrimoniales de nuestra ciudad. (Construir una línea de base patrimonial).
  4. Efectivizar la ordenanza mediante controles estrictos que garanticen su funcionamiento.
  5. Diseñar mecanismos de incentivo para los propietarios que conserven patrimonio (reducción impositiva, provisión de materiales y mano de obra para mantenimiento, beneficios en el acceso a incentivos, etc.)

Creemos que esta Declaración de Emergencia requiere de un tratamiento urgente dado el acelerado proceso de destrucción, demolición y apropiación, por lo que quedamos a su disposición para todo aquello en lo que pudiéramos colaborar; así mismo, compartiremos este documento con los medios locales y provinciales y a través de nuestras plataformas on line y redes sociales.

Sin nada más que agregar, los saludamos cordialmente.

Encuesta a Candidatos y Candidatas a Intendente

Compartimos con ustedes las respuestas a la encuesta sobre políticas culturales que realizamos a candidatas y candidatos a intendente de nuestra ciudad.
Aprovechamos, nuevamente, para agradecer a los vecinos que nos hicieron llegar sus preguntas y sugerencias.
Conforme a los tiempos acordados, publicamos las respuestas ya recibidas, aunque no cerramos del todo el seguir recibiendo algunas de quienes se han comprometido a enviarlas.
Valoramos mucho el esfuerzo de quienes la contestaron sabiendo que, estando en campaña, tienen mucho trabajo; sin embargo, también creemos que parte de este trabajo de campaña supone ahondar en las inquietudes de los vecinos ya que se trata de políticas que, a esta altura, deberían estar claras para quienes aspiran a ser Intendentes de nuestra ciudad.
Esperamos que estas preguntas hayan servido a los candidatos que no las contestaron, para tener datos sobre situaciones concretas que pueden ser desarrolladas a futuro. También, que las que fueron contestadas, sirvan a los vecinos de Río Ceballos para conocer no sólo las ideas, sino también las estrategias para concretar estas propuestas.

https://ticahen.com/encuesta-sobre-politicas-culturales-a-candidatas-y-candidatos-a-intendente-de-rio-ceballos/

Pequeñas historias sobre algunos objetos 7

En El Pueblito, vecina localidad de nuestra ciudad, hay una gran cantidad de hallazgos arqueológicos. En abril del año pasado, luego de una gestión por parte de vecinos de Salsipuedes para la preservación de morteros y el espacio en que se encuentran ubicados, la municipalidad local expropió las tierras y se inauguró el “Complejo Arqueológico El Pueblito”, patrimonio cultural.

En los alrededores de ese parque se encontraron recientemente otras piezas de gran valor patrimonial, que han pasado desapercibidos a los ojos de los lugareños durante años. (Ver link de la Coordinadora).
Queremos traer a la memoria los archivos históricos que dan cuenta de la población originaria de este lugar, por medio de los cuales conocemos que (con el objetivo, por parte de los colonizadores, de apropiarse de sus tierras y de doblegar sus fuerzas, desmembraron familias y comunidades lo que trajo una gran pérdida cultural) enviaron a parte de su población al Pueblo de la Toma (hoy Alto Alberdi) para realizar trabajo esclavo. Estos documentos no sólo dan cuenta de esta situación sino que reflejan un largo litigio para la recuperación de sus tierras que nunca fue reconocido.

ministalaló

Archivo Histórico Provincial. Año 1788.

“Señor Gobernador Intendente.

El fiscal de Real Hacienda, satisfaciendo a la anterior vista que se le ha pasado de la pretensión introducida por Josef Timoteo Tebes y demás originarios del Pueblo de Indios nombrado Ministalaló, situado en la falda de esta primera Sierra que hoy se hallan agregados al de la Toma de la Acequia de esta Capital. Dice que los documentos con que la instruyen sólo prueban la verdadera y real existencia de que hubo el citado pueblo  en el paraje nominado pero no de que efectivamente los interesados sean legítimos descendientes del Cacique que expresan, lo que no consta de otro modo que de su simple mero dicho, y no obstante esto, parece que no es de impedimento para tratar de el punto principal de si competan, o no, en la actualidad a estos Indios las Tierras que tuvo el asentado Pueblo de Ministalalo, conforme a los dispuesto en la Ley Real de Indias una vez que se han sacado de su dominio y trasladándose al relacionado de la Toma, lo que es permitido según lo afirma el Señor Solorzano en su Política Indiana, cuando vinieren en disminución o porque sean mejor gobernados y doctrinados en cuyo caso resuelve que se vuelven a incorporar en la Real Corona de donde las hubieron por la Benignidad de Nuestros Católicos por el… (derecho?) que se llama de reversión, advirtiendo al mismo tiempo que en esto se proceda con mucha atención y no pasarse a quitarlas fácilmente por la razones que apunta concluyendo que en el propuesto retienen todos los Dueños Tierras y privilegios concedidos para el primer municipio  si es que necesitan de ellas por la regla…”

62220287_2560050264060833_3436034825335603200_n
Fotografía de la Coordinadora Ambienta y Derechos Humanos Sierras Chicas

Fueron estos pueblos quienes dejaron estos morteros encontrados en El Pueblito, de los cuales hay unos realizados en cuarzo que son todo un acontecimiento, pues se trata de una piedra muy dura, por lo cual la realización de piezas en este material llevaría mucho tiempo y esfuerzo  por lo que, probablemente, el fin de su confección haya sido muy especial.

En este relevamiento aprendimos algo que vimos muchas veces pero que no sabíamos explicar (evidentemente queda mucho por aprender de nuestros pueblos originarios): los morteros tienen formas, diámetros y profundidades diferentes según el uso que se les diera, incluso, como vimos anteriormente, el material de la roca elegida tenía que ver con el fin que se les daría. Morteros y conanas se utilizaban de maneras diferentes e, incluso, se complementaban entre sí.

Es por esto que, muchas veces, se pueden encontrar en los mismos conjuntos rocosos diferentes artefactos de molienda. Este objeto que mostramos a continuación, luego de la caminata de reconocimiento en El Pueblito, se nos presenta como una gran sorpresa, ya que, a través de las explicaciones del Arqueólogo Sebastián Pastor, pudimos descubrir que este artefacto móvil presenta múltiples usos en una sola pieza. Al menos tres; una boca redonda y más profunda, otra de similares dimensiones pero con menor profundidad y una cara plana que, evidentemente, fue utilizada para algún tipo de trabajo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

Además, podemos ver una conana móvil, muy pulida. Sería interesante saber qué tipo de sustancias fueron molidas o pulverizadas en estos objetos… Si bien la cultura comechingona ha quedado un poco relegada de estudios muy exhaustivos, por suerte hoy, algunas personas y grupos están más interesados en conocer más sobre estos antiguos pueblos; de esta forma, en 2016 se dio a conocer un estudio realizado sobre las micropartículas alojadas en antiguos morteros y restos cerámicos de Cerro Colorado. A través de estas investigaciones se pudo determinar que la Quinoa fue cultivada en Córdoba por los pueblos prehispánicos, producto del intercambio con otras culturas del norte de nuestro país.

Una vez más, los objetos nos hablan… sólo hay que saber verlos y escucharlos.