Periodistas de Territorio

Con el Víctor hace 25 años que hacemos periodismo regional en las Sierras Chicas. Aprendimos muchas cosas en este camino que, en principio, denominamos territorio físico, pero la reflexión sobre esta cuestión nos llevó a que hoy el territorio es más que una línea geográfica; abarca el territorio virtual, la historia, las formas de narrar y describir lo que pasa en estos espacios.

Ahora queremos compartir esas experiencias y conocimientos: cómo armar y trabajar en medios locales con ese sustento; y con la participación de invitados especiales que conocen tanto y más de estas cuestiones.

Te proponemos un taller experimental de 3 meses de duración, desde el 5 de mayo todos los viernes a las 18,30, en la biblioteca popular Sarmiento de Río Ceballos.

Es para todos, acercate, no te vas a arrepentir!

El siguiente es el temario de los encuentros, con las participaciones especiales de Celeste Sánchez Goldar (Asociación Tica Hen), Francisco “Paco” Robles, Natalia Roca, Dante Leguizamón, Pablo Ramos, Lucas Di Marco, Federico Gaitán y HeriBrazzola, todos comunicadores hechos y trabajadores de la comunicación en nuestro territorio.

 1-      Introducción: El porqué del taller, la falta de formación, las pasantías, la reflexión desde la experiencia.

Entrega fotocopia del decálogo del periodista de Tomás Eloy Martínez.

 2-      Historia de algunos medios locales (El Rumor y Teleinforme La Calera, Sin Censura, La Radio de la Villa). INVITADA: Celeste Sánchez Goldar, reconstrucción del discurso/lenguaje periodístico del periódico Río Ceballos de José María Lioy en los ¨50, su digitalización.

 3-      “No pasa nada”. La búsqueda de temas y noticias. A cuántos cautiva o interesa la noticia seleccionada? Cómo decidir qué es una noticia? Cómo abordarla y difundirla. Qué se espera que piense la gente sobre su tratamiento y sus derivaciones.

 4-Cómo hacer un medio alternativo desde cero.

INVITADO:  Pablo Ramos, fundador de Radio Curva en Salsipuedes.

 5-      Periodismo y poder local. Vida personal y social, la tensión extraprofesional.La exposición constante. El ego periodístico, la lucha por el protagonismo, la primicia, la memoria, qué del futuro, el camino político.

 6-      Periodismo 2.0.

INVITADO: Lucas Di Marco, editor de Diario Sierras.

 7-      Como hacer una revista regional?.Por qué no hay un diario en la región? El tratamiento de los recursos humanos, la valoración y el reconocimiento. El financiamiento, la autosustentación y las experiencias de asociatividad.

 8-      Por qué no funciona el periodismo deportivo? Experiencias en coberturas específicas.

INVITADOS: Federico Gaitán (Villa Allende) y HeriBrazzola (Río Ceballos).

 9-      Las coberturas inesperadas, cómo actuar, con qué medios, la velocidad de transmisión, los recursos disponibles, la previsión de recursos después del 15F en la región.

 10-      Historia de la radio en la región.

INVITADO: Francisco “Paco” Robles, fundador de Radio Turismo.

 11-   Como hacer un noticiero radial a diario. La preproducción, los móviles, el contexto. La invasión de medios masivos en la región con corresponsales que desconocen la idiosincrasia.La convivencia y perspectivas de las formas de abordar los temas, los tiempos de transmisión de los hechos.

 12-   Fotoperiodismo.

INVITADA: Natalia Roca, desde Saldán.

 13-   “Narrativas: escribir como se habla”.

INVITADO: Dante Leguizamón, un observador que se hizo en la región y trascendió con investigaciones de relevancia provincial y nacional.

 14- Encuentro final – Trabajo práctico sin evaluación, a manera de crónica o producción radial.

 Contactos para inscripciones: 03543 155 13342, 03543 155 85886, y biblioteca 03543 45 1525.

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Morteros en nuestra ciudad

Hemos repetido en varias ocasiones que si bien Río Ceballos no se caracteriza por ser una zona arqueológica, son innumerables los rastros que han quedado en la zona como prueba de que el lugar que hoy habitamos fue ocupado, primero, por pueblos originarios.

Como grupo hemos asumido la tarea del relevamiento, protección y señalización de nuestro patrimonio arqueológico, entre otras cosas; primero, porque nos gusta, y luego (sin orden de importancia) porque es de todos los habitantes de Río Ceballos, porque es parte de nuestra historia y porque nos parece sumamente importante reivindicar la historia de los primeros habitantes de nuestra tierra.

Pensamos, también, que una de las razones por las que no conocemos la magnitud e importancia de nuestra zona como antiguo asentamiento de pueblos originarios, es porque muchas veces los hallazgos se hacen de forma aislada, muchas cosas se guardan sin darlas a conocer y otras se pierden en el tiempo hasta que se olvidan.

En este sentido, hace dos días recuperamos el mortero del Campo de Deportes. Este recuperar no significa un gran descubrimiento, simplemente es parte de este trabajo que realizamos día a día y que nos da estas pequeñas satisfacciones en que hoy contamos con un nuevo artefacto prehispánico para la educación y el deleite de toda la comunidad.

Cuando Teresita Planté nos comentó de la existencia de este mortero nos pusimos al hombro la tarea de recuperación del mismo. Nos parecía imposible que hubiera un testigo de nuestra historia totalmente abandonado y olvidado. Este mortero estuvo años dado vuelta, convirtiéndose solo en una roca sin ningún interés. Fue utilizado para pintar algo y manchado con pintura. Fue tapado con baldosas quedando invisible. Y cuando una roca estorba, lo más fácil es sacarla de donde está. Nos preguntamos… cuánta gente sabía que eso era una pieza arqueológica? De esa forma podría haber terminado en cualquier lugar, como tantas otras piezas importantes de nuestro patrimonio. Por eso lo llamamos rescate, porque el solo hecho de darla vuelta para descubrir que una piedra es un mortero con cientos de años de historia encima, revalorizándola, dándola a conocer, anula la posibilidad de que se pierda para siempre.

En unos pocos días y por medio de esta acción descubrimos que este mortero, con estas características, no es único. Hay varias versiones sobre lo mismo, atribuyéndolo a diferentes circunstancias. Nosotros no tenemos una verdad absoluta, lo que hacemos, en todos los trabajos que nos proponemos, es investigar. Así comenzamos las gestiones sobre el mortero, investigando, leyendo, viendo y preguntando; esto no termina acá, por supuesto, porque no nos conforma el hecho de haber recuperado este mortero, nos gustaría saber de dónde salió, tener la certeza de que el Campo de Deportes es una zona arqueológica, o, en su defecto, qué otros puntos pueden constituirse como tales si este mortero vino de otro lado. Todo esto nos sirve para el relevamiento que estamos llevando a cabo hace más de un año sobre hallazgos arqueológicos y posibles asentamientos de pueblos originarios, es un trabajo extenso, arduo, pero realmente gratificante cuando lo vemos plasmado en un mapa: Río Ceballos es extremadamente rico en este sentido y la única manera de demostrarlo es con trabajo, perserverancia, investigación y la ayuda de todos los que habitamos esta ciudad.

Que aparezcan tantos morteros, o versiones sobre el mismo, nos insta a seguir trabajando, porque seguro que hay tantos morteros como versiones, pero hoy solamente tenemos uno. Y los demás, dónde están?

 

Recuperación del patrimonio

Hace algún tiempo, y alertados por Teresita Planté, dimos conocimiento a la Municipalidad de la existencia de una piedra en el Campo de Deportes que en ese momento se encontraba tapada con baldosas que podía tratarse de un mortero de Pueblos Originarios que se encuentra reseñado por Carlos Page en su libro “El Río de los Ceballos”.

Hoy, finalmente, la piedra fue dada vuelta descubriendo una pieza arqueológica que conforma el patrimonio de nuestra ciudad.

Este mortero ha pasado inadvertido durante años, oculto y olvidado, incluso ha sido utilizado, en algún momento, como soporte para pintar algo y fue manchado con pintura amarilla. Es por esto que la acción llevada adelante hoy nos proporciona una enorme alegría, significa el rescate de la memoria de Río Ceballos y la posibilidad de que todos podamos conocerlo.

Se realizará un trabajo de limpieza de la pieza para quitar la pintura y luego se llevará a la explanada de la Capilla Histórica para su preservación y exhibición pasando a formar parte de la colección del Museo de la Ciudad que está en vías de ser recuperado.

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Baldosas por la Memoria en Río Ceballos

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Mañana, a las 17 hs. estaremos junto a la Comisión del Parque de la Memoria de Río Ceballos, la Coordinadora de Barrios X Memoria y Justicia de Buenos Aires y la Municipalidad de nuestra ciudad, en la Capilla Histórica para confeccionar tres baldosas que llevarán los nombres de los desaparecidos/asesinados de Río Ceballos que serán emplazadas el 23 de Marzo en la vereda de la Capilla.

Las haremos acompañados y en colaboración de los familiares y amigos de las 15 víctimas del terrorismo de estado de la última dictadura militar y de todos aquellos vecinos que quieran acercarse a compartir y construir nuestra memoria.

POR AQUÍ TRANSITARON

ELBA PUCHETA 26/05/76
RAÚL SUAREZ 26/05/76
ALEJANDRO MORALES 26/05/76
DANIEL SAN MARTIN 29/03/76
MARIO GRAIEB 29/03/76
ALDO CAMAÑO 29/03/76
HUGO JUNCO 04/08/76

JOSÉ MOYANO 03/04/76
JOSÉ ANDRADA 04/08/76
PATRICIA COLOMBETTI 22/04/75
LILIANA COLOMBETTI 09/04/76
OSCAR BULACIO 09/04/76
ALFREDO D’ANGELO 04/03/76
RAUL BROGIN 16/09/77
JORGE ANGEL SHUSTER 04/12/75

MILITANTES POPULARES
DESAPARECIDOS/ASESINADOS
POR EL TERRORISMO DE ESTADO

COMISION PARQUE DE LA MEMORIA
GRUPO TICA HEN
MUNICIPALIDAD DE RIO CEBALLOS

Además se confeccionara una baldosa por el único desaparecido de Salsipuedes, HERNAN LINDOR TORRES (19/12/75), que será colocada para la inauguración del Parque de la Memoria de esa localidad el 24 de Marzo.

También estarán presentes la Biblioteca Popular Sarmiento y la Biblioteca Aragón King para recibir cada una un libro que traerá la Coordinadora de Buenos Aires sobre el proyecto de Baldosas X la Memoria que llevan adelante desde el año 2005 para que, de esta manera, sea material accesible a toda la comunidad.

Agradecemos a la Municipalidad de Río Ceballos y a la empresa General Urquiza quienes proporcionaron pasajes y hotel para los cuatro miembros de la Coordinadora de Barrios X Memoria y Justicia y los materiales para llevar a cabo esta actividad.

La Memoria de un Pueblo se construye entre todos.

Memoria

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La memoria es algo fundamental para el cuidado de nuestro patrimonio y para la construcción de la identidad de una comunidad.

Es por esto que Tica Hen, Parque de la Memoria de Río Ceballos y la Municipalidad de Río Ceballos estamos organizando una actividad para recordar a los desaparecidos de nuestra ciudad durante el Terrorismo de Estado que asoló a nuestro país entre los años 1976 y 1983. Contaremos con la colaboración de la Coordinadora de Barrios X Memoria y Justicia (Buenos Aires),

Dicha actividad comenzará el 4 de Marzo, en que miembros de la Coordinadora de Barrios X Memoria y Justicia visitarán nuestra ciudad para la confección de las baldosas, acción a la que están invitados familiares de desaparecidos y la comunidad en general. Culminará el 23 de Marzo por la noche en que las baldosas serán colocadas en la vereda de la Capilla Histórica.

Esta acción tiene como fin homenajear a los desaparecidos y asesinados por el terrorismo de estado de Río Ceballos llevándolos a los lugares por donde ellos caminaron, vivieron y disfrutaron, donde aún, incluso, militaron, antes de que el horror se los llevara para siempre. De esta forma, también, pretendemos crear conciencia y dar a conocer estos hechos a quienes por alguna u otra razón no se acercan al Parque, en donde la memoria de ellos se mantiene siempre despierta. De eso se trata, despertar a la comunidad ante estos hechos y que sepan que nuestra ciudad no es ajena a la historia del país, que quienes caminen por Río Ceballos también conozcan sus pasos.

La idea nace con la intención de generar una acción que lleve el nombre de las víctimas de la última dictadura militar a espacios más masivos y transitados al mismo tiempo en que se conmemoran los 41 años del Golpe Militar. Recordamos, entonces, que en Buenos Aires, desde el año 2005 se vienen realizando baldosas con los nombres de los detenidos desaparecidos y asesinados en los espacios públicos. Nos comunicamos con la Coordinadora X Barrios por la Memoria y Justicia y ellos accedieron a participar, trayendo su proyecto a Río Ceballos para confeccionar las tres primeras baldosas que, esperamos, no sean las últimas.

Es un placer poder trabajar y organizar esta actividad con el Parque de la Memoria de Río Ceballos y contar con el apoyo de la Municipalidad, hoy más que nunca nos parece importante el compromiso de los gobernantes con el pedido de Memoria y Justicia poniéndose al hombro el compartir  la organización y las gestiones necesarias para llevar a cabo este homenaje.

 

Noche de los Museos

En este momento hay un montón de gente disfrutando de la Noche de los Museos en todas partes del país. Para nosotros son estos momentos en los que, más que nunca, vale la pena reflexionar sobre nuestra propia localidad y el Museo de la Ciudad que alguna vez tuvimos.
Hace seis meses decíamos que una de las formas de conmemorar el Día Internacional de los Museos era, quizás, recordando, reflexionando y apropiándonos.
Hoy sumaríamos que otra forma de llevarlo a cabo es comprometiéndonos. Lo que conforma la colección de un museo es el patrimonio de todos nosotros como comunidad como lo es cualquier manifestación cultural por lo que también es deber nuestro su cuidado y preservación.
Río Ceballos tuvo un museo… es algo que nos repetimos a menudo, a veces con bronca, otras con tristeza, en algunos casos hasta con apatía. Nosotros creemos que recuperar el museo es posible y estamos trabajando para que volvamos a tener este espacio tan necesario para nuestra ciudad colaborando con la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Río Ceballos, quienes se están ocupando de forma comprometida con este tema.
Tica Hen realiza muchas y diversas acciones que tienen que ver con nuestro patrimonio sin perder de vista, nunca, este compromiso que asumimos: la recuperación del Museo de la Ciudad desde el Municipio. Porque mientras este espacio sea del Estado podremos colaborar, controlar y cuidar lo que nos pertenece, porque el Estado somos nosotros y aunque los gobiernos cambien, los ciudadanos de Río Ceballos siempre tendremos los mismos intereses e inquietudes y eso es una gran fortaleza, ese es el compromiso que tenemos que asumir para que no vuelva a pasar lo que nos pasó. Pero, ante todo, es importante que tengamos en cuenta que este espacio que pretendemos tener ya existió antes, producto del trabajo desinteresado de un grupo de personas que lo llevó a cabo, pioneros de estas ideas que nosotros también tenemos. Y siendo así, entonces, nos parece necesario seguir construyendo porque la mitad del camino ya está allanado y comenzar de nuevo sería gastar energías en vano pero, ante todo, olvidar parte de nuestra historia.
Como hemos ido comentando en el transcurso de este año, existen inventarios y fichas de la colección del museo: El inventario original (aunque no el último) está en manos de Carlos Iglesias (quien lo recibió del Dr. Rodolfo Sarmiento, motor del museo), quien generosamente dio copias del mismo a la Municipalidad y a Tica Hen como herramientas de trabajo para la recuperación. La Dirección de Cultura cuenta, además, con fichas que fueron muy bien guardadas dentro de la Municipalidad y de las que nosotros también hemos obtenido una copia. Todo este material sirvió para hacer un seguimiento de las piezas del museo pudiendo constatar qué hay, lo que falta, lo que fue devuelto a sus dueños (piezas prestadas) y el estado de las mismas, así como también algunas piezas que no estaban inventariadas en la copia con la que contamos. Todo este trabajo que consistió en fotografiar los objetos existentes, constatar su estado para ver qué hay que restaurar (trabajo que será realizado por personas idóneas), contactar a quienes prestaron objetos para determinar si desaparecieron o fueron devueltos, pedir informes y dar a conocer al Museo de Antropología de la UNC de todos aquellos objetos en los que ellos tienen ingerencia y catalogar las piezas no inventariadas conformaron una nueva documentación necesaria para cualquier museo.
Mientras tanto se realizaron gestiones por el espacio para que este museo funcione y se presentó una carta al Concejo Deliberante para que ellos realicen las investigaciones necesarias con respecto a las irregularidades que se cometieron durante el tiempo que transcurrió desde el cierre del Museo hasta la actualidad.
El Grupo Tica Hen se encuentra trabajando en la muestra “Rastros y Rostros. Indagaciones sobre Pueblos Originarios”. Trabajo de investigación sobre nuestra historia más antigua cuyo producto será donado al Museo de la Ciudad para sumar a su colección.
El trabajo para la recuperación de este espacio no termina acá, aún faltan muchas instancias para que esta idea se convierta en realidad, pero no bajamos los brazos; es necesario que el compromiso sea de todos para que finalmente, algún día “La Noche de los Museos” también pueda ser nuestra.

12 de Octubre

Hasta hace no mucho tiempo el 12 de Octubre era una fecha de festejo en donde se conmemoraba “una nueva identidad cultural, producto del encuentro y fusión entre los pueblos indígenas de América y los colonizadores españoles, además de la valorización del patrimonio cultural hispanoamericano” (Wikipedia).  Muy certeramente lo que antes era llamado “Día de la Raza” pasó a ser, en Argentina, el “Día del Respeto a la Diversidad Cultural” y ya no es un día de festejo sino de reflexión y conmemoración de la “otra” historia… Si la historia la escriben los que ganan…

Es innegable que nuestra cultura está construida sobre una diversidad histórica de la que sería imposible descartar la llegada de los españoles por primera vez a estas tierras como no podemos descartar, de ninguna manera, los componentes afro, árabes o europeos que se dieron a partir de esta fecha que van desde los esclavos negros que trajeron como mano de obra hasta la oleada de inmigrantes que se dio desde el 1800 hasta después de la segunda guerra mundial; componentes culturales que nos conforman. Lo que sí podemos hacer es mantener la memoria y diferenciar las instancias en que estas culturas se fusionaron con la nuestra porque no es lo mismo haber sido negro esclavo, separado de su familia y esclavizado con la de un inmigrante que, huyendo de la guerra, encontró posibilidades de desarrollo en otro continente, por poner algunos ejemplos.

Esta “nueva identidad cultural” fue una fusión por la fuerza en la que una sola de las partes obtenía ganancia en detrimento de la otra mitad que no sólo descendía en número sino también en manifestaciones culturales. Un ejemplo de esto está en nuestra propia ciudad, en donde las discusiones académicas tratan sobre si acá habitaban sanavirones o comechingones, lo que se conoce de estas tribus es producto de años de investigación sobre objetos arqueológicos y en la escuela se sigue enseñando lo poco que pudieron dejarnos las crónicas españolas. De su lengua quedaron un puñado de palabras y de Isquitipi no sabemos su significado; “Cuando muere una lengua entonces se cierra a todos los pueblos del mundo una ventana, una puerta, un asomarse de modo distinto a cuanto es ser y vida en la tierra” (Miguel León Portilla). Hasta 2007 en que los habitantes del Pueblo de La Toma levantaron la voz para decir “somos Comechingones” se creía que era un pueblo totalmente exterminado.

Hablar hoy de esto, comprenderlo e interesarnos es algo que nos debemos porque para crecer como sociedad es necesario conocernos en todos los aspectos históricos y culturales que conforman nuestra identidad y que nos atraviesan en todo el transcurso de nuestra historia hasta el día de hoy. Hubo un tiempo en que la idea de haber sido colonizados por civilizaciones “más avanzadas” era muy bien aceptado, hoy sabemos que lo que realmente sucedió fue una invasión lograda con esclavitud, robo y muerte de los habitantes originarios de estas tierras en la que se buscó prevalecer culturalmente y en la que la mixtura fue producto de la fortaleza de los oprimidos y no de la buena intención de los opresores. Opresión que hasta el día de hoy continúa en cada lucha de los pueblos originarios que aún viven en nuestro país.

La “valorización del patrimonio cultural hispanoamericano” no puede hacerse si solo nos reconocemos a través de la conquista, si las instancias históricas que nos definen son parciales y en las que se desconoce, sobre todo, las lágrimas y la sangre derramadas en pos de un “progreso” que no se basó en el respeto y que significó un proceso en el que algunos valores culturales que nos conforman comienzan a asomar recién ahora en tanto que otros se han perdido para siempre.

Para reconocernos desde el respeto debemos comenzar desde lo más pequeño, nuestra ciudad forma parte de la historia del país, no hay que ir muy lejos para encontrar vestigios de nuestros pueblos originarios,  primeros dueños de estas tierras, Isquitipi, quienes son el ejemplo más cercano de cómo la llegada del español fue un quiebre histórico que merece ser recordado; ¿cuánto y qué sabemos de ellos? ¿en dónde reconocemos la influencia de su cultura como aporte para nuestra identidad?

Inmigración

Dijo Octavio Paz: “Los mexicanos descienden de los aztecas; los peruanos, de los incas, y los argentinos, de los barcos”.
Desde la llegada del español por primera vez a estas tierras cambiaron muchas cosas y comenzaron nuevas relaciones a las que les pusimos nombres: noble, español, criollo, pardo, mestizo, indio, negro, esclavo, libre; hemos construido nuestra historia a través de una diversidad de culturas que aportaron un eslabón de la cadena que conforma nuestra cultura.
La composición de “nuestra sangre” ha fluctuado, a través del tiempo, en reivindicar ciertos atributos según la necesidad de identidad que nos conviniera. Río Ceballos, aunque se constituyó desde el principio como un pequeño pueblo no escapó nunca (y hasta el día de hoy) a estas parcialidades históricas que creemos convenientes para nuestro tiempo.
La realidad es que estamos conformados por muchos y diversos ingredientes culturales que definen nuestra identidad y uno de ellos es la inmigración que se dio en varias etapas.
Hacia finales del 1800 se dio la primera; la segunda y la tercera fueron luego de la 1º y 2º Guerra Mundial, respectivamente, en donde las bajas condiciones de vida y supervivencia en el viejo continente dieron lugar a grandes oleadas de emigración hacia América que brindaba grandes posibilidades.
De esta manera, Argentina, que ya tenía una gran cuota de “Españolismo”, sumaba nuevos pobladores de sangre europea, mayoritariamente italiana, pero también inglesa y alemana que encontraría en este lugar un espacio en donde vivir, trabajar y dejar descendencia.
Dejando de lado un análisis mucho más profundo y extenso de las ideas y consecuencias que esto tuvo en épocas más cercanas, es innegable que nuestra historia fue forjada por la gran cantidad de inmigrantes que llegaron a nuestro país y que hicieron de este lugar su patria.
Ya en el año 1895, en el Censo Nacional, podemos ver la llegada de extranjeros a Río Ceballos, la mayoría comerciantes, rubro que era una novedad en esta zona rural de labradores, agricultores y estancieros que iba perfilándose a lo que luego sería una zona turística por excelencia de las sierras de Córdoba.
Hoy, aún, viven en nuestra ciudad algunos de estos inmigrantes, hijos de ellos o nietos. Testigos de esta parte de la historia y parte fundamental de nuestra identidad como ciudad.

9 de Agosto. Día Internacional de los Pueblos Originarios

Rescatar la memoria de quienes habitaron este suelo por primera vez significa una reivindicación no sólo a ellos sino también a nosotros mismos ya que la historia no puede ser parcial, lo que hace a esta ciudad hoy, no puede ser construido desde un momento elegido arbitrariamente y que contemple ciertas características que nos parecen deseables para este momento de la historia.

La construcción de la historia de Río Ceballos debe ser completa, es necesario contarla desde el principio porque nuestros pueblos originarios constituyen parte de nuestra identidad y no es posible la construcción de ésta y de nuestro futuro sin memoria.

Isquitipi, Ministalaló, Estancia San Isidro, Río Ceballos, son nombres que se encuentran en reseñas sobre los primeros años luego de la llegada de los españoles y que, por ser muy resumidos, no dan cuenta de los cambios que resultaron muy significativos en el paisaje pero, sobre todo, en la población. El pueblo Comechingón fue hecho esclavo, reducido, exiliado y gran parte de ellos, exterminados en nombre de un progreso que venía en barco del otro lado del mundo. Junto con ellos se perdió también el lenguaje, es así que Isquitipi o Ministalaló, entre otras, son de las pocas palabras que llegaron hasta hoy.
El pueblo Comechingón que habitaba la zona llamó Isquitipi a la cañada donde habitaba, por la que pasaba el arroyo Saldán. Se conoce la forma de vida de este pueblo por medio de la exploración previa a la fundación de la Ciudad de Córdoba que mandó a hacer Jerónimo Luis de Cabrera, esta exploración comprendía el empadronamiento de sus habitantes. Esto sirvió para encontrar el mejor lugar para fundar la ciudad, pero también se comenzaban a delimitar las mercedes de tierras que serían entregadas a los españoles que acompañaron a Cabrera.

Estos pueblos eran numerosos y cada uno respondía a un cacique pero estaban comunicados entre sí, eran pequeños y estaban cercados por plantas espinosas y cardos a modo de protección contra ataques de otros grupos. Vivían en casas semienterradas por la misma razón antes mencionada, pero también para protegerse de las inclemencias del tiempo y en cada una vivían varias familias que estaban emparentadas entre sí. Vivían cerca del río y tenían sistemas de riego ya que eran labradores y criaban ganado de donde obtenían alimento y ropa. Es difícil saber cómo estaba diseminada la población en este lugar, pero habiendo vestigios de su cultura en todas partes no es tan difícil imaginarlo. Sobre las partes más planas del terreno, como lo que hoy ocupa El Campo de Deportes o en la terminal, se han encontrado artefactos prehispánicos, así como también a todo lo largo del río. Parece claro que estaban organizados, vivían en sociedad y sabían proveerse de todo lo necesario para vivir en un entorno natural. En nombre de qué progreso los españoles se creyeron con derecho a ser dueños de estas tierras y de quienes las habitaban?  Evangelización y esclavitud son dos caras de una misma moneda que sólo tenía un fin: la ocupación total de este nuevo lugar del cual obtenían beneficios mediante la explotación de los lugareños que ya no trabajaban para ellos mismos. Así se conformaron las nuevas familias más pudientes en el nuevo continente que se adjudicaban, compraban y vendían tierras con mano de obra incluida. Es muy relevante el hecho de que durante casi 100 años este lugar seguía llamándose Isquitipi y no por respeto de la lengua originaria, ya casi al final eran muy pocos los aborígenes que habitaban esta zona. El español no tenía un sentido de pertenencia subjetivo sobre las nuevas tierras adquiridas, ni siquiera las habitaba; desde la ciudad, donde también tenían terrenos, las administraban para obtener los mayores beneficios.

Las palabras Isquitipi y Ministalaló aparecen por primera vez en 1583 en la merced de tierras que se le da a Juan de Soria, primer español dueño de estas tierras y que llegó con Jerónimo Luis de Cabrera, esto significaba ser “hidalgo”, de la clase alta y noble de esa sociedad. A partir de ese momento cambia la forma de vida de los pueblos antiguos y también el paisaje y los límites que hasta ese momento existían. De esta manera comienza a dibujarse de a poco el Río Ceballos que conocemos, un pequeño pueblo que hoy es ciudad, asentado sobre tierras que a cada rato nos demuestran que fueron habitadas por otra cultura, anterior a la nuestra, diferente pero que forma parte de nuestras raíces y que merece (nos merecemos) comprenderla como parte de nuestra historia. Para conocer a  nuestros pueblos originarios no hace falta ir muy lejos, no hace falta ir al museo o buscar en libros o en internet; hace falta atención y observación, pero, ante todo, respeto. Porque la historia de Río Ceballos se escribió con papel y tinta, con piedra y lana, se escribió en comechingón y en español… se escribió con cruz, espada, sangre y lágrimas.

Este texto se hizo desde el original de De Pueblo a Ciudad

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Fotografía del libro “El Río de los Ceballos” de Carlos Page.

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