Calles de Río Ceballos – Ambrosio Ramos

Padre Ambrosio Ramos

Nació en la zona de Calamuchita en el año 1845, hijo de Juan Bautista Ramos y Bacilia Sanches.
En el año 1898, es nombrado como primer cura párraco de Río Ceballos (fecha que coincide en que dicha parroquia pasa a ser la del Curato de Anejos Norte).
Con periodicidad prestaba servicios en la capilla de Colonia Caroya y en septiembre de 1888 fue designado presidente de la Comisión de la construcción de la Parroquia Nuestra Señora de Monserrat de esa localidad.
Vivía en unos terrenos al lado de la iglesia. Hizo trasladar el Aguaribay a donde se encuentra actualmente ya que antes estaba en el atrio de la capilla. En 1898 adquiere los terrenos en donde funcionaría el Cementerio San Isidro (hoy convertido en plaza).
Aunque las fuentes indican que falleció en el año 1908, esto es un error (probablemente se basan en el periódico Río Ceballos que nombra esta fecha).
Dice María Teresa Ergueta, en su libro La novela de Río Ceballos que “el cuerpo se encontraba dentro de la capilla bajo una lápida de mármol blanco la cual, entre idas y venidas, desapareció misteriosamente”. Probablemente en ella dijera que murió en 1903 y no en 1908 como aparece en los libros y en la placa actual, y que la razón de que dejara de ser el Párroco de la Iglesia de Río Ceballos fue su muerte.
Fue sepultado en la capilla, frente al altar. Posteriormente su cuerpo fue llevado al cementerio San Isidro y, por último, depositado al lado de la Capilla Vieja, junto al ceniciario.

La calle se encuentra en barrio San Isidro

Fuentes:
“La novela de Río Ceballos”. María Teresa Ergueta
“El Río de los Ceballos”. Carlos Page
http://www.capillasytemplos.com.ar/rioceballos-nsdelosdolores.htm
Actas religiosas – Family Search
Revista Momento nº 85 – Julio de 1992.
Anuario del Periódico Río Ceballos
Ordenanza nº 2277/16, de fecha 18 de mayo de 2016. Por iniciativa de Adrián Ceballos.

Mapa de calles de Río Ceballos: https://www.google.com/maps/d/viewer?hl=es&mid=1WbmB_P0upC9UB5EaN4j5Z7-CisVihDSr&ll=-31.176215870410978%2C-64.30909479999998&z=14

Calles de Río Ceballos – Julio Luque Ferreyra

Julio Luque Ferreyra

Nació en Villa del Rosario en el año 1913. Siempre estuvo muy interesado en el folclore y a los 19 años conformó, junto a sus hermanos y sus respectivas parejas, el Conjunto Los Serranos.
Con el tiempo se radicó en Río Ceballos donde creó el “Ballet Patria”, el 31 de julio de 1965 que en sus inicios tuvo diez integrantes, entre los que se contaban sus hijos Lidia y Julio, quienes además de bailar se encargaban de la coreografía, y su yerno, Erardo Pedraza. Su esposa, Antonia Galerana de Luque, realizaba los trajes.
En el año 1974, mediante decreto municipal, se designa al Ballet Patria como Ballet Municipal de Río Ceballos.
El grupo de danza actuó en Río Ceballos y participó de Festirama, pero también en escenarios de la ciudad de Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, Corrientes, Uruguay, Perú y Bolivia llevando el nombre de Río Ceballos.
Falleció el 21 de febrero de 1983.

Fotografía de Sierras Chicas Plus – Ballet Patria

La calle se encuentra en barrio Moreyra

Fuentes:
Hechos – Cuadernillo nº 1 – Diciembre de 1998 – Grupo Río Ceballos
Sierras Chicas Plus – La hijita de Cralito. http://www.sierraschicasplus.com.ar/index.php/la-hojita-de-cralito
Ordenanza municipal nº 745/93

Mapa de calles de Río Ceballos: https://www.google.com/maps/d/viewer?hl=es&mid=1WbmB_P0upC9UB5EaN4j5Z7-CisVihDSr&ll=-31.176215870410978%2C-64.30909479999998&z=14

Calles de Río Ceballos – Gringo Tavella

Antonio “Gringo” Tavella.

Se llamaba Antonino, pero en el ingreso al país se le puso Antonio. Vino de Italia, originario de Jonadi, Catanzaro, Calabria, Italia. Nació en 1916.

A su padre, Francesco, se le ocurre probar fortuna en Estados Unidos dos veces. Por última vez lo intenta en Argentina junto a una de sus hijas mayores, Caterina. Ya instalado en Córdoba manda a traer al resto de su familia, su esposa Mariann y sus cinco hijos, entre ellos Antonio, que tenía 10 años (su hija mayor, ya casada, se quedó en Italia).
Ingresó al país por Buenos Aires, desde Nápoles, en el buque Cesare Battisti, el 24 de diciembre de 1926; viajaron en tren y pasaron la navidad en Córdoba, ya que tenían un lugar donde vivir y los estaban esperando.

Vivieron en barrio Güemes; alrededor del año 1930 Francesco fallece. Su esposa era ama de casa por lo que los hijos tuvieron que abandonar sus estudios para trabajar: las hijas heredaron la profesión de Caterina que era modista, Antonio aprendió el oficio de zapatero remendón con Don Tomasino. Trabajó de eso en la ciudad y entre los años 1936 y 1937 decide venirse a vivir a Río Ceballos, tenía 21 años, y alquila frente al Hotel Los Algarrobos y pone su taller de reparaciones de zapatos y de noche atendía el bar que estaba al lado, ayudando como mozo, también fue empleado municipal, comisionista y con Lencioni vulcanizaba zapatillas.
En los años 40 se casa con Zulema Moyano y tienen tres hijos.

Fue fundador insigne, junto a Pedro Migliavacca del Conjunto Filodramático Caminito Serrano, que por primera vez se presentara el 12 de octubre de 1937 con la presentación teatral “El Jardín de la vida” en el Club Social (actualmente el edificio de la municipalidad).

Fue un personaje del pueblo, le gustaba conversar con la gente y era muy sociable. Era muy difícil sacarlo de Río Ceballos, viajaba muy poco y nunca manifestó la idea de volver a Italia, acá encontró su lugar en el mundo.

La calle se encuentra en barrio San Isidro

Fuentes:
Entrevista a Víctor Tavella para la muestra “Rastros y Rostros. Inmigración y Diversidad Cultural”.
Ordenanza Municipal nº 2277/16

Mapa de calles de Río Ceballos: https://www.google.com/maps/d/viewer?hl=es&mid=1WbmB_P0upC9UB5EaN4j5Z7-CisVihDSr&ll=-31.176215870410978%2C-64.30909479999998&z=14

Calles de Río Ceballos – Capitán Juan Miguel de Ceballos y Almonacid

Capitán Juan Miguel de Ceballos y Almonacid.

De familia originaria de Jerez de la Frontera, España. Contrajo matrimonio con Josefa de Losa Bravo, nieta del Capitán Francisco de Losa Bravo y heredera de la Estancia San Isidro. Falleción en el año 1777.
De este matrimonio nacieron diez hijos, heredando a su muerte, su hijo Manuel de Ceballos el casco de la estancia y el molino; a partir de acá y de las sucesivas divisiones de tierras entre las familias Loza y Ceballos comienza a conformarse una aldea que iría creciendo con los años y a la que llamaban el río de los Ceballos.
No sabemos en qué momento se oficializó el nombre de Río Ceballos, pero en los censos de 1778-1779 y 1813-1814 todavía aparecía la Estancia San Isidro junto a otras que luego serían parte del actual Río Ceballos, no es hasta el censo de 1822 que en estos documentos aparece con el nuevo nombre.

La calle se encuentra en barrio San Isidro

Fuentes:
“El Río de los Ceballos”. Carlos Page.
Ordenanza 1074/99, presentada por el Sr José Ceballos.

Mapa de calles de Río Ceballos: https://www.google.com/maps/d/viewer?hl=es&mid=1WbmB_P0upC9UB5EaN4j5Z7-CisVihDSr&ll=-31.176215870410978%2C-64.30909479999998&z=14

Calles de Río Ceballos – Capitán Francisco Losa Bravo

Francisco de Losa Bravo.

Nació en Alcalá de los Gazules, España, en el año 1600, junto a su familia llegó a Perú en 1607.
Ya de adulto Francisco de Losa Bravo se traslada a Córdoba del Tucumán siendo Capitán y ejerce de Teniente de Gobernador y Justicia Mayor. Se casa con Catalina Peralta y Cabrera en 1642.
En 1656 compra una porción de tierras de la que fuera la merced de tierras de Isquitipi (otorgada a Juan de Soria en 1583) a dos de los tres herederos de Agustín Ruiz de Castilblanco y en 1643 compra una parte de tierras de Ministalaló el Nuevo (que luego fuera la Estancia Santo Domingo) y anexándolas a las primeras funda la Estancia San Isidro, (una de las tantas que existieron en donde hoy se asienta la ciudad de Río Ceballos), con gran cantidad de vacas, mulas y carneros, además de los esclavos.
 Falleció en el año 1669, la Estancia fue heredada por su hijo José y posteriormente por su nieta Josefa de Losa Bravo, a partir de esta última herencia comenzaría a dibujarse la aldea que se convertiría en Río Ceballos.

Nombre puesto por ordenanza nº 1074/99

La calle se encuentra en barrio San Isidro

Mapa de calles de Río Ceballos: https://www.google.com/maps/d/viewer?hl=es&mid=1WbmB_P0upC9UB5EaN4j5Z7-CisVihDSr&ll=-31.176215870410978%2C-64.30909479999998&z=14

Fuentes:
https://historiadealcaladelosgazules.blogspot.com/
«El Río de los Ceballos». Carlos Page

Calles de Río Ceballos – Andrés Serrano

Andrés Serrano

Su verdadero nombre fue Tomás Andrés León. Nació el 3 de mayo de 1935 en la ciudad de Rosario. Se estableció en Río Ceballos en el año 1969.
Fue un prolífico artista, a través de sus pinturas difundió los paisajes de nuestra ciudad.
Participó en salones de Galería Córdoba , Escorial  de Rosario, Galería Baunes, entre otras. En enero de 1983, en el salón de la Sociedad de Fomento y Turismo, se realiza la Primera Exposición de Artes Plásticas De Río Ceballos, exponiendo sus pinturas.
Algunas de sus pinturas se encuentran en la colección de la Municipalidad de Río Ceballos y fueron expuestas en la Noche de los Museos 2019.

Revista Momento – nº 17 – 24 de junio de 1986

Calle creada por ordenanza nº 538/90

Mapa de calles de Río Ceballos: https://www.google.com/maps/d/viewer?hl=es&mid=1WbmB_P0upC9UB5EaN4j5Z7-CisVihDSr&ll=-31.176215870410978%2C-64.30909479999998&z=14

Calles de Río Ceballos – Francisco Luján

Maestro Francisco Luján: Ordenanza 1315/02, de fecha 9 de octubre del 2002. Por iniciativa del Concejal Aldo Galbiatti. Ubicada en el barrio Altos de Luján.

Francisco Pancho Luján nació el 12 de octubre de 1817. Hijo de José María Luján y Dominga González, su padre era del Curato de Calamuchita en donde su familia tenía una gran estancia. Fue bautizado como Francisco de Paula Luján en la Catedral de Córdoba.
Ya en el censo de 1822 aparece asentado en Río Ceballos junto a sus padres y hermanas. María del Rosario y Dolores, anotados como Nobles. Integran el grupo familiar Francisco Torres (un pardo libre) y Encarnación Luján (una parda esclava).
Se casó en el año 1845 con Carlota Loza, hija de Enrique Loza y Dominga Torres, descendiente directa del Capitán Francisco de Loza Bravo, dueño de la Estancia San Isidro.
En el censo de 1852 a 1856 aparece nombrado como el “Juez de Río de Seballos”, Don Francisco Luján, noble, hacendado, junto a su esposa y tres de sus hijos: José María, Donaciano y Minervino.
En el siguiente censo, el de 1869, aparece nuevamente junto a su esposa, ahora como labrador, y sus hijos: Minervino, Rosario, Mauricio, Tráncito, Carlota, Delicia, Parmenia, Angelina y José María.
Según algunos relatos orales de vecinos (como el de Secundino Coseani, por el año 1967), Pancho Lujan daba clases a algunos niños bajo el aguaribay (que en aquél momento se encontraba en su lugar original).
En 1864 un informe de la situación escolar del Juez de Alzada de Anejos Norte, Juan Martín de Pueyrredón, dirigido al Inspector General de Escuelas Juan Piñero, dice que Francisco Luján “ha sostenido allí desde muchos años una escuela gratis como de familia…” sin edificio y con pocas posibilidades de alquilar.
En 1867 el Inspector General de Escuelas, Pedro Rivas, dirige al Ministro General de Gobierno, Coronel José Antonio Alvarez de Condarco una memoria en donde señala que la Escuela Fiscal de Varones a cargo de Francisco Luján consta de 21 niños y que alquilaban una habitación para dar clases.
El 21 de Marzo de 1871 Francisco Luján renuncia a su cargo de Preceptor de la Escuela de Varones de Anejos Norte para tomar el cargo de Juez de Alzada del mismo departamento.
Desde 1875 hasta 1876 es Preceptor en la Escuela de Varones de Unquillo. Luego vuelve a su antiguo puesto de Preceptor en Río Ceballos, cubriendo el cargo dejado por Tristán Ulloque, quien dejara en su testamento dinero para la construcción del edificio de la escuela.
Fue Francisco Luján quien bautizara y diera clases en el Pueblito a Jordán Maldonado, quien crea la escuela nº 35 de Salsipuedes. También, los vecinos cuentan que cuando ya no pudo ser maestro de escuelas, siguió dando clases en su casa.
Francisco Pancho Luján falleció el día 19 de Octubre de 1893.
La Familia Luján era dueña de grandes extensiones de tierra, entre ellas la Cantera Gay que fue primero de su propiedad. Es así que los barrios Parque Luján y Altos de Luján llevan estos nombres. En este último, donde aún está la antigua casona propiedad de la familia, se puso el nombre de Maestro Francisco Luján.

Fuentes:
Investigación y muestra “Rastros y Rostros. Orígenes e Historia de la Escuela Primaria en Río Ceballos”
El Río de los Ceballos. Carlos Page.
Orígenes de Salsipuedes. Jorge Maldonado.

Mapa de calles de Río Ceballos

Bien de pueblo – Homenaje a Guillermo Lehmann

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En el año 2018, Guillermo Lehmann y María Castillo comenzaron un proyecto para retratar a trabajadores de Río Ceballos. Por diversas razones, el producto de este trabajo nunca vio la luz.

La artista María Castillo llevará adelante la publicación de un libro catálogo con el trabajo que realizaron en conjunto, a través de un homenaje en el primer aniversario del fallecimiento de Guillermo Lehmann, que será acompañado de relatos y escritos de quienes lo conocieron y compartieron con él.

Para llegar a la meta se propone un financiamiento colectivo que será destinado a la impresión de los ejemplares y la puesta de la muestra aniversario.

Hay una compra anticipada de $200 para adquirir un ejemplar. También una colaboración de un mínimo de $2.000 para quienes quieran sumar su logo  o marca a la publicación.

Para colaborar o recibir más información comunicarse a mariacastillo.arte@gmail.com o 351 288-0707.

El homenaje a Guillermo Lehmann y la presentación del libro se realizará el día 17 de marzo.

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Calendario 15F

Gracias a quienes participaron del Calendario 15F y que compartimos a continuación.
Dada la respuesta a la convocatoria habrá varias versiones del calendario que pueden pedir por nuestras redes sociales.
Acá un ejemplo del calendario que iremos actualizando.

CALENDARIO

Recuerdos de Río

Su primer recuerdo de infancia está asociado con él, parada al lado del agua con su hermanito calzado en la cadera buscaba piedras planas de esas que son las mejores para hacer sapitos. De fondo la voz de su madre gritando: “ Maraaaaaaaaa, andá a lo de Doña Juana a comprar cinco pesos de pan”

También quedan en su recuerdo los veranos de calor bañándose en bombacha, la piel tostada confundiéndose con la tierra, los gritos de los amigos balanceándose de la rama del viejo sauce para caer al río que parecía reírse también cuando chocaba con las piedras.

Ese río que también estuvo presente en el primer beso robado, en las manos ansiosas del Juan despertando corrientes desconocidas bajo su falda, en las aguas que lavaron las huellas del primer amor.

Tal vez por eso nunca se fue demasiado lejos, armó su casita humilde a la vera de ese río compañero y comenzó a repetir la historia de tantas mujeres.

Descolgaba pañales cuando empezaron a caer las primeras gotas, rápido los puso en el fuentón de plástico rojo que el Juancito usaba para jugar a los barcos mientras miraba con cierta desconfianza el cielo cada vez más oscuro.

Poco después la lluvia arreciaba como nunca antes. No estaba asustada, demasiadas tormentas había conocido. Se metió adentro y se recostó al lado de su hijito que dormía transpirado en la siesta de verano. El repiqueteo sobre la chapa hizo de canción de cuna y ella también se durmió.

Los ladridos enloquecidos del negro la despertaron de su sopor, saltó de la cama y fue ahí que se dio cuenta que algo malo pasaba. Un ruido ensordecedor se acercaba y estaba sola.

Desesperada corre hacia afuera y se encuentra que el río ya no es amigo si no un torrente marrón que arrasa con todo a su paso. Como loca busca a su hijo gritando su nombre cuando de repente ve un barco rojo que navega las aguas con su pequeño adentro, la boca abierta en una carcajada o un llanto, no lo puede escuchar.

Sin pensarlo se lanza al agua, que la agita, la golpea y la sumerge hasta que no quede de ella más que una silueta en el recuerdo.

Mónica

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Barcos perdidos/Barcos encontrados.
De pueblo a ciudad – Tica Hen
Intervención en la vía pública.

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María Castillo. Cuando el río suena.

Fabiana Gimenez

Sabrina Perin. «Procesos que nos atraviesan»

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Fotografía de Gabriela Morales

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María Castillo. «Guillermo Lehmann»

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Lucía Ferreyra

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María Castillo.

Mariana Castillo

Mariana Castillo. Puente San José. 15 de febrero de 2015

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Imagen de la intervención del 15F del año 2015

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Sandra Constantin

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Alejandra Rosatto

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«Taller de Construcción»

A cargo de las voluntarias:

Lic. Valentina Rojas

Lic. Inés Carrillo y

Lic. Lia Almada (Municipalidad de Río Ceballos)

El objetivo de estos encuentros era crear posibilidades de reparación a partir de la construcción de objetos creativos y de expresión artística.

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Manuel Arce.

Sierras Chicas

Mauricio Cerbellera.

El dibujo se hizo en el verano de 2016 en la actividad «Interferencias en el Ferreyra» en donde se invitaba a artistas locales a trabajar a partir de las obras expuestas en el museo. La pintura es «Paisaje» de Walter de Navazio ≥

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Coco Cabrera.
¿Suena?

EL RIO 2020 (1)

TÍTULO: LA MARCA DEL RIO

TÉCNICA: DIBUJO Y FOTOGRAFÍA REALIZADA POR UN VECINO EL DIA DE LA INUNDACIÓN, 15 /2/ 2015. DIGITALIZADA.

PATRICIA RIVERO

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Biblioteca Popular Sarmiento.
«Re-habitar las palabras»

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Verónica Luz Escudero

Seudónimo: Indira

Título de la obra: “Inmersión”

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Tomás Bustos

A 5 años del 15F el río vuelve a sonar

Mariana Castillo

Fotografía de Mariana Castillo. Puente San José. 15 de febrero de 2015.

Habíamos comenzado a armar este escrito como un artículo en donde diríamos muchas cosas “significativas”. Hoy María compartió aquella entrevista que le hicimos hace tres años y volvimos a encontrarnos con “Cuando el río suena…” desde lo más profundo.

La intención de este escrito era que quienes participamos de este evento pudiéramos decir el por qué estar en “Cuando el río suena…” Y las respuestas fueron hermosas, pero como nosotras las pedimos, nos damos el privilegio de contestar primero.

La vida nos pone muchas veces en lugares en los que, quizás, no quisiéramos estar o no pensábamos encontrarnos. La realidad es que uno elige entre “esto sí y esto no”, muchas veces por instinto y otras por convicción. Para nosotras “Cuando el río suena…” es una conjunción de ambas. Hemos tenido el privilegio de acompañar parte de este proceso y ver quienes no, quienes sí y quienes cuando…

Aquella entrevista fue un verdadero encuentro, igual a este que proponemos hoy para conmemorar el 15F. Estamos felices de compartir estos momentos, porque creemos que la memoria y la justicia, la reflexión y el reclamo, toman fuerza cuando podemos encontrarnos, potenciarnos, unirnos y festejar que podamos estar todo el tiempo, a cada rato, gritando fuerte y cantando, recitando, bailando…

“Cuando el río suena…” ha sido todas las cosas posibles que se pueden ser en una manifestación de este tipo. Con o sin apoyo. Con críticas y aplausos. Con gente que da la espalda pero también muchos que siguen estando año tras año, y como María siempre dijo que esto se hace entre todos, es imposible pensar y pensarnos desde otro lugar.

Por cuestiones de “fuerza mayor” hemos vuelto a las fuentes, a lo colaborativo libre y participativo y creemos que es una de las mejores cosas que le pasó a este encuentro, porque pueden cambiar muchas cosas alrededor, pero la esencia de “Cuando el río suena…” sigue siendo la misma. Esto es lo que acompañamos y la razón por la que estaremos, una vez más, encontrándonos, nosotras y otres.

Asociación Civil Los Manantiales.
El mundo se ha racionalizado profundamente, a todo exigimos una explicación racional, perfecta, causal. Esto conlleva a aquello, esto sucedió por esto y esto otro. El paso de creer en las explicaciones divinas o sagradas ocurrido hace 300 o 400 años que “iluminó al mundo”, operado por el saber científico, sus métodos y sus prácticas ha colonizado todos los ámbitos, y por supuesto nadie discute que ha mejorado radicalmente la vida del ser humano en la tierra, como también produjo, por medio de la racionalidad técnica, profundas catástrofes (armas poderosas, contaminación, holocaustos, cambio climático), pero la historia de la humanidad es así, dialéctica, cambiante, no puede separarse por el momento el bien del mal, no obstante podemos hacerlo mejor. ¿Porqué desde el arte? Creemos que es necesario reconectarnos con un saber profundo, combinar el saber científico, sus explicaciones con otros saberes: estéticos, afectivos, culturales. Es en esa combinación entre ciencia-técnica-arte que podemos erigirnos en una comprensión integral de nuestro paisaje social y natural. Pensamos que el arte promueve otra reflexión y por lo tanto otra transformación de nuestra percepción de lo que nos rodea: la técnica nos dice que una lluvia es un “alerta meteorológica”, que es un “riesgo”, el río “un canal” para que el agua escurra rápidamente, y podríamos seguir con más ejemplos. No negamos estas apreciaciones, sería muy tonto negar la necesidad de un alerta meteorológico, la tecnología puesta al servicio de la seguridad, pero hemos perdido la apreciación estética y cultural de la lluvia: ¡que hermoso que es dormir escuchando la lluvia!, su sonido, saber que nos da vida, como disfrutamos de sentarnos en un río que luzca como un río verdadero, tomar mate entre sus piedras y poder ver no solo césped, sino algunos yuyos, árboles y por lo tanto pájaros. Desde lo cultural (y desde la salud) tenemos el derecho a dormir plácidamente y reconectar con el valor estético de la lluvia, su belleza, belleza que podríamos llamar: arte natural. Es necesario entonces  sintetizar, unir la dimensión científica y técnica con la cultural y estética, esta síntesis es la expresión política y es el Estado el que nos debe, es su deuda, el que podamos dormir tranquilos escuchando y disfrutando la lluvia y no pensar en que puede ser potencialmente una tragedia. Es aquí en donde la técnica, el conocimiento científico aplicado, debe ser utilizado, articulado, de manera de que podamos descansar y disfrutar del arte de la lluvia, sabiendo por ejemplo que un moderno sistema de alerta nos avisará sobre el momento en que debamos salir de nuestras casas para protegernos, es el Estado el que puede aplicar la técnica disponible y hacer posible que recuperemos nuestra relación con la lluvia y con el río, es en esa dimensión en donde el Estado debe planificar el crecimiento de las ciudades, evitar que los poderosos se sigan apropiando del río (¡incluso lo hacen después del 15F!), y que los que necesitan un lugar adonde vivir no sean estafados con la oferta de terrenos que son inundables. Queremos recuperar esa conexión natural con el arte del río y de la lluvia, es un derecho, no puede ser un privilegio. Las manifestaciones artísticas nos llevan a recuperar esa forma de valorar y ver el mundo que nos rodea, a recuperarlo, y a su vez manifestar un profundo mensaje político. Queremos descansar y vivir sin miedo, las herramientas existen, el dinero también. Las decisiones políticas definitivas las seguimos esperando.»

Garba:

Cada vez que llueve

a mí el río se me vuelve volcán.

Cruzo a medirlo.

Le pido que ruja

pero no ahogue.

Que cruja

Sin llevarse

todos los árboles

todos los puentes

todas las semillas.

Y vuelvo a la cama

Y me digo: es el río,

volveré a dormir.

Pero ahí nomás

el río no va que

vuelve a sonar

y vuelvo a cruzar

A mirar las piedras

y medir el agua.

Volveré a dormir?